SAO PAULO | AFP, AP y ANSA
El secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, elogió ayer el creciente liderazgo regional y mundial de Brasil. Destacó asimismo las intervenciones del gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva en pro de la estabilidad en America Latina.
Además, el canciller de EE.UU. dio un espaldarazo a la candidatura de Brasil para ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Brasil es "un candidato bueno, serio e importante", consideró Powell, aunque aclaró que "por ahora" Estados Unidos "no piensa" apoyar nombres, a la espera de los resultados del panel formado por el secretario general de la ONU, Koffi Annan, que discute las reformas en la ONU y la eventual ampliación de los asientos permanentes en el Consejo.
ONU. Powell consideró a Brasil como candidato porque es "una gran democracia, no nuclear, con bases sólidas, que juega un papel responsable en la escena mundial, con deseos de mandar tropas a otras partes del mundo, del hemisferio, con esfuerzos en la manutención de la paz, que también es muy responsable en las discusiones sobre comercio en la escena mundial", según indicó.
Destacó el papel del gobierno de Lula en Haití, en Venezuela y en Bolivia, países donde Brasil lanzó acciones de cara a la estabilidad.
Brasil, India, Alemania y Japón lanzaron la semana pasada un reclamo conjunto para que una eventual reforma del Consejo de Seguridad les permita integrarse de manera permanente, e indicaron también que Africa debe tener un escaño.
Estados Unidos había mantenido silencio hasta ahora sobre la candidatura de Brasil, que en América Latina compite con la de México.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas está integrado por cinco miembros permanentes con poder de veto, —China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia— y por 10 miembros no permanentes que rotan cada dos años.
Desde enero, Brasil es miembro no permanente, los cuales rotan cada dos años.
PRIMERA VISITA. Powell llegó el lunes de noche a San Pablo bajo estrictas medidas de seguridad, en lo que fue su primer arribo al país sudamericano.
Ayer por la mañana, el secretario de Estado norteamericano participó de un desayuno organizado por la Cámara Americana de Comercio de San Pablo. En la tarde, fue recibido en Brasilia por el presidente Lula da Silva y por el canciller Celso Amorim. Su regreso a Estados Unidos se efectúara hoy por la mañana.
Las intervenciones de Lula en Latinoamérica
En los últimos años, Brasil se ha esforzado por consolidar un liderazgo entre los países del América Sur, involucrándose en los conflictos que amenazaron la estabilidad de la región.
En Venezuela, cuando a fines de 2003 una huelga paralizó el país en reclamo de la dimisión del presidente Hugo Chávez, el gobierno brasileño impulsó el Grupo de Amigos de Venezuela.
Meses más tarde, envió a Bolivia a un representante, Marco Aurelio García, asesor de Lula en materia internacional, para buscar a una salida a la crisis que finalizó con la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Losada.
En Haití sucedió algo similar cuando el alejamiento del presidente Jean-Bertrand Aristide.
RELACION. Con respecto a los vínculos con EE.UU., el analista Luciano Dias, del Instituto Político Brasileño, sustuvo a La Nación que "Brasil tiene una doble posición": Mantiene una postura "discreta" cuando interviene en los asuntos de países de América Latina o cuando tiene una "posición agresiva" en sus negociaciones con la región. Pero además, Brasil tiene una agenda común con Estados Unidos en muchos temas. "Es decir, no es una confrontación abierta", concluyó.