Cuando John Kerry fue a la guerra

| Leonardo DiCaprio y Donna Karan entre otras estrellas, estuvieron en el estreno del film

COMBATES. El político del Partido Demócrata fue un combatiente en Vietnam, hecho que se promociona como favorable para su eventual desempeño como presidente 200x140
COMBATES. El político del Partido Demócrata fue un combatiente en Vietnam, hecho que se promociona como favorable para su eventual desempeño como presidente

FABIAN MURO

Así como buena parte del estrellato rockero se ha politizado y organizado en torno a las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos, también Hollywood se ha involucrado en la campaña. Como para reafirmar los prejuicios del Partido Republicano —Hollywood es un bastión "liberal"— la mayoría de las luminarias del séptimo arte estadounidense apoya a John Kerry, con notorias excepciones como Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis.

La más publicitada ayuda a Kerry en la pantalla grande se puede ver actualmente en la cartelera montevideana: Fahreinheit 9/11. El premiado documental de Michael Moore es un feroz ataque a la administración de George W. Bush, aunque el candidato del Partido Demócrata no es mencionado en ningún momento. Sin embargo, un nuevo documental estrenado recientemente en Estados Unidos tiene a Kerry como protagonista directo.

EL FACTOR MOORE. La popularidad del director con gorra de béisbol y abdomen abultado ha contribuido a que el género documental experimente un relativo auge. Desde que Moore puso en la pantalla cinematográfica temas candentes en la agenda política de su país y generó suculentas ganancias para estudios cinematográficos y empresas editoriales, otros trabajos documentales han logrado ser difundidos con un importante apoyo. Ejemplo de esto han sido películas como The fog of war —del venerado documentalista Erroll Morris— y Supersize me, sobre la industria de la comida rápida y chatarra. Ninguno de ellos se ha estrenado en Uruguay.

El pasado viernes se estrenó Going Upriver: The long war of John Kerry (Río arriba: La larga guerra de John Kerry), dirigido por George Butler, un cineasta nacido en Gran Bretaña con varios documentales en su filmografía. Curiosamente, Butler realizó en 1977 un documental sobre el fisiculturismo en el que una de las figuras centrales era el hoy gobernador de California y ferviente republicano Arnold Schwarzenegger. El lanzamiento del nuevo film fue debidamente iluminado por invitados especiales, como Leonardo DiCaprio y Donna Karan.

El documental de Butler tuvo estreno en todo Estados Unidos y trata un tema sobre el que tanto el Partido Demócrata como el Republicano han hecho hincapié en esta campaña: el servicio militar de John Kerry durante la guerra de Vietnam. La participación de Kerry en la invasión estadounidense a Vietnam —finalizada en 1975— fue promocionada desde tiendas demócratas como ejemplar. También se destacó la oposición a la guerra de Vietnam de Kerry una vez que éste regresó del frente de batalla. El contraataque estuvo a cargo de algunos veteranos de la misma guerra —entre ellos algunos de los camaradas de armas de Kerry— y puso en tela de juicio el comportamiento del candidato demócrata, en su momento considerado merecedor de la Medalla de Plata que le fue otorgada.

Luego del estreno de Going upriver se leyeron y escucharon varias opiniones que, con reservas, consideraron favorablemente el documental. El cronista del New York Times A.O. Scott consignó que "el film narra el viaje de una generación, del idealismo al desencanto y finalmente a la protesta, en un recorrido detallado y fascinante". El reconocido crítico cinematográfico Roger Ebert, en tanto, tomó partido por el documental, afirmando que dice la verdad: "El film es indudablemente pro-Kerry y está pensado para contrarrestar los efectos negativos de la campaña televisiva que pone en duda la valentía y el mérito del hoy candidato durante la guerra de Vietnam". Ebert señala en su crónica que la misma persona que hoy alega que Kerry es inapropiado para un puesto de mando, John O’Neill, fue empleado por la administración de Richard Nixon para ensuciar la reputación de Kerry cuando éste encabezaba las protestas contra la guerra de Vietnam luego de su tiempo en el frente.

Más allá de estas polémicas y si Going Upriver pueda dirimirlas definitivamente, el grado de participación de la industria del entretenimiento en la política en Estados Unidos, como en muchos países, es importante. Basta recordar que uno de los presidentes más controvertidos del siglo que pasó — para muchos una figura fundamental en la política de Estados Unidos—, el recientemente fallecido Ronald Reagan, tuvo una larga trayectoria como actor y también como presidente del sindicato de actores de Hollywood. Otro dato que ilustra la importancia de los medios masivos de comunicación se proporciona en Fahrenheit 9/11: los socios saudíes de la familia Bush, los Bin Laden, han invertido cuantiosas sumas en Estados Unidos y entre las empresas que se han beneficiado de la inyección de petrodólares está la Time Warner, gigante de las comunicaciones y el entretenimiento.

Con ayuda de Spielberg

La conexión cine-política partidaria en Estados Unidos no se agota en los documentales que hoy por hoy recorren salas y festivales y ocupan espacio en la prensa.

Para la más reciente edición de la Convención del Partido Demócrata, se le encargó a James Moll —documentalista premiado con el Oscar en 1999 por su película acerca de sobrevivientes del Holocausto en Hungría—una breve biografía del candidato. La misma fue pensada no sólo para entusiasmar a los convencionales sino principalmente para seducir a eventuales votantes que siguieran el encuentro partidario por televisión.

Nada se dejó librado al azar para la confección de este documental de nueve minutos de duración y Moll tuvo ayuda del mismísimo Steven Spielberg para editar el segmento fílmico, que incluía secuencias tomadas por el propio Kerry cuando integraba las Fuerzas Armadas de EE.UU. en Vietnam.

Pero Moll no es el único director de renombre que ha prestado sus servicios a la causa del Partido Demócrata en Estados Unidos. En ediciones pasadas de la Convención del Partido Demócrata, un realizador tan afamado como Spike Jonze (¿Quieres ser John Malkovich?) confeccionó un breve documental de alto impacto emocional, centrado en la figura de Al Gore, quien perdería luego la polémica elección en la que George W. Bush fue designado presidente por un tribunal del estado de Florida.

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