La confesión del director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Ariel Davrieux, en una reunión con empresarios admitiendo que los programas de capacitación para reinserción laboral "no han funcionado demasiado" y han sido de "los menos exitosos" de los emprendidos por el gobierno, de acuerdo a una reciente evaluación oficial, muestra al desnudo como la dirección que tomó la economía por las nuevas inversiones no fue acompañada por una oferta de trabajo en la misma dirección.
Lo que dijo ayer el funcionario durante su exposición en la serie de conferencias organizada por Tea Deloitte & Touche con los asesores de los candidatos, luego fue refrendado por Raúl Pazos, director general de Eufores —que pertenece al grupo español forestal Ence que levanta una planta de celulosa en Río Negro— que narró las dificultades de su compañía para conseguir personal calificado.
Esto se agrega a la demanda insatisfecha de personal de la gigante informática india Tata y a la de la finlandesa Botina que hará otra planta de celulosa que debió llevar a capacitar personal a su casa matriz.
Mientras Davrieux sugería que los bachilleratos tecnológicos se acerquen a las empresas para conocer la demanda, la asesora del Partido Colorado, Fanny Trylesinski, fue más cruda y dijo que "la sociedad prepara" profesionales como contadores, médicos, abogados que no tienen inserción laboral.
IMPREVISION. Desde la Dirección Nacional de Empleo se reconoció que la oferta de capacitación quizá no previó cual iba a ser la demanda y de alguna manera se tiene que actuar sobre procesos en marcha. "En Río Negro comenzamos con un programa para evaluar la demanda y la oferta local y dar capacitación específica para las dos plantas de celulosa", dijo a El País el director nacional de Empleo, Daniel Gutiérrez
Además de comenzar a capacitar ingenieros uruguayos, Botnia prevé el arribo de técnicos finlandeses que tendrán un rol importante al menos en los dos primeros años de funcionamiento de la planta, según dijeron fuentes del grupo. La planta trabajará en tres turnos, cada uno de los cuales tendrá 30 técnicos especializados en automatismos y controles y todos ellos se formarán en Finlandia.
El director de Empleo sostuvo que los estudios hechos sobre el efecto que tuvo la capacitación laboral "no tuvo el impacto que quisimos" y "no mejoró sustancialmente" la posibilidad de acceder a nuevos empleos a sus beneficiarios. Como el estudio se hizo sobre finales de 2003 y tomó el período posterior a la crisis "eso pudo influir los resultados" por lo que se hará otro a principios de 2005. A pesar de ello es casi seguro que el problema subsista.
El Observatorio del mercado de trabajo —que funciona en el Ministerio de Trabajo— no contempla todas las tendencias y necesidades, según reconoció Gutiérrez, que marcó la Dinae debe moverse en donde el problema es inminente o está presente.
Un caso extremo es que se deba preparar gente para determinados sectores de la industria textil ante la carencia de personal calificado, justo en un país en el que esta rama ocupó durante años a numerosos operarios y técnicos. "Algunos han emigrado", dijo el jerarca que reveló que ya comenzó un curso en Rosario, Colonia, y ya se hizo el llamado para otro en Montevideo, con lo que se pretende cubrir de la demanda de la industria de cara a la zafra de verano y que espera consolidar la reactivación en los próximos años.
Propuesta
La asesora económica de la fórmula presidencial colorada y directora general de Comercio, Fanny Trylesinski, tiró ayer arriba de la mesa la idea de reformar la aportación del sistema de seguros sociales por enfermedad (Disse) con el objetivo de aliviar la carga y así evitar la informalidad en los trabajos de menor remuneración.
Según la asesora el régimen vigente "tiene un efecto bastante disuasorio para el ingreso al mercado formal". "En salarios muy bajos la carga laboral pasa a ser muy pesada por este tema de Disse", remarcó Trylesinski.