LONDRES | AFP y EFE
El primer ministro británico, Tony Blair, regresó a casa en la jornada de ayer tras someterse por la mañana con éxito a una intervención por un problema de arritmia cardíaca, dolencia diagnosticada un año atrás y que reapareció hace dos meses.
Sonriente, Tony Blair dijo a los periodistas a su llegada a Downing Street que se encontraba "muy bien".
"El personal del hospital, las enfermeras, los médicos estuvieron formidables", añadió. El primer ministro fue tratado gracias a una eficaz técnica de ablación por catéter, según su cardiólogo, consistente en introducir una sonda en la cavidad del corazón a través de una vena y luego utilizar una fuente de calor para eliminar un minúsculo tejido problemático.
"En cuanto se ha realizado la ablación, se ha recuperado el latido normal y regular del corazón y el bombeo ha recobrado su plena eficacia", explicó el especialista. Un comunicado del hospital londinense de Hammersmith, donde fue intervenido estimó que "el riesgo de reaparición del problema es muy escaso", al tiempo que los profesionales pronosticaron "rápido y completo restablecimiento".
Blair, de 51 años, tiene previsto reanudar sus ocupaciones el lunes y viajar a Etiopía el martes por la noche.
Blair ya había sido hospitalizado de urgencia durante cinco horas el 19 de octubre de 2003 por un ritmo cardíaco irregular y los médicos le prescribieron entonces un tratamiento.
sintomas. "Sentí (esos síntomas) durante los dos últimos meses y eso no me perjudicó en mi trabajo. Me siento bien, pero también está bien hacerla", comentó Blair en referencia a la intervención durante una entrevista con la BBC.
En ese mismo diálogo con el canal de televisión, Blair también dejó clara su intención de cumplir en su totalidad un tercer mandato —si resulta elegido en las elecciones generales, previstas para 2005—, aunque no aspiraría a un cuarto.
Esa afirmación ha reabierto el debate en el Reino Unido sobre su sucesión. Hasta ahora, había conjeturas sobre si pretendía terminar el tercer mandato o si planeaba retirarse a medio camino para dejar paso al ministro de Economía, Gordon Brown, eterno candidato a la sucesión.
El ex jerarca de Economía, lord Denis Healey dijo ayer que sería un error que el actual "premier" se presentara a un tercer mandato.