Si el mercado de abasto de Córdoba impresiona, mucho más el Mercado de Concentración de Fisherton (Rosario). De los 44 mercados mayoristas de frutas y verduras que tiene Argentina, éste es el más grande de los del interior (210.000 metros cuadrados) y es privado. Fue creado en 1965 por un grupo de pequeños y medianos productores, además de distribuidores de frutas y hortalizas. Los puestos funcionan como si fuera una propiedad horizontal y cada operador paga a la administración un porcentaje por gastos comunes (limpieza, luz, agua, etc.). Tiene sólo una nave central con 170 puestos internos (con 50 metros cuadrados cada uno) donde se comercializan las verduras del cinturón verde de Rosario y 70 puestos externos, donde se venden frutas, pero no se pueden comercializar verduras verdes. El área esta compuesta por 31.500 metros cuadrados de recintos; 21.500 metros cuadrados de depósitos circundantes; 12.000 metros de playa de estacionamiento para camiones y 4.000 para autos.
No hay control sobre la mercadería que ingresa y egresa, puesto que la descarga está abierta las 24 horas y el horario de cierre lo regula la oferta y la demanda.
Pero si algo llama la atención en Fisherton, además de la prolijidad con que se presenta la mercadería, es el consumo eléctrico. El mercado mayorista consume 4,5 millones de kilovatios, más que lo que gasta el pueblo más cercano, gastando anualmente U$S 100.000, La energía llega como media tensión y en el predio se baja a 220 voltios a través de usinas transformadoras.
Por otro lado, se cuida al extremo el medio ambiente. "Hay una planta de tratamiento de líquidos cloacales que toma todos los desagües pluviales, más los de los baños para purificarlos. Cuando el agua sale a la red cloacal sale limpia", explicó la empresaria.