CONSULTORA SERAGRO
La cosecha de soja norteamericana es, en estos momentos, el principal factor que opera sobre el mercado mundial de la oleaginosa.
El satisfactorio avance de la misma, con rendimientos más que aceptables y expectativas de una voluminosa producción, afecta al mercado imprimiendo una clara tendencia bajista.
Como se observa en el gráfico, el valor de la soja en Chicago ha venido bajando conforme se fue concretando la cosecha norteamericana. Salvo un leve aumento registrado a principios de setiembre, cuando el USDA pronosticó una menor producción fundamentada en la ocurrencia de heladas tempranas que condicionaban los rendimientos y el mercado, la baja de los últimos seis meses ha sido notoria, perdiendo cerca de un 30% de los atractivos valores que poseía la soja a principios de este año.
EN URUGUAY. El cálculo de los márgenes económicos por parte de los productores tendrá que considerar variantes con respecto a lo que ocurría un año atrás. Ya los costos no son lo mismos, porque ya han aumentado algunos, como los fertilizantes y el gasoil, y se han incorporado otros, como el control de la roya.
Tampoco los precios a los que se venderá la soja se repetirán. Desde hace un tiempo es posible operar en el mercado a futuros, comprometiendo parte de la cosecha a un precio determinado. Para el comienzo de esta zafra ya se han registrado negocios que oscilaron entre U$S 200 y U$S 170 la tonelada, a entregar en Nueva Palmira en el mes de mayo. Parece una opción acertada ir formando el precio de a poco, a la espera de la evolución de un mercado cuya principal característica será la gran volatilidad.
A su vez, a partir de los próximos meses la producción sudamericana comenzará a ser un factor determinante en el mercado mundial de la oleaginosa, donde a pesar de la falta de agua en algunas zonas de Brasil y Argentina, los pronósticos anuncian elevadas producciones.