LEONEL GARCIA
Tribales u orientales. Realistas o abstractos. Pequeños y discretos, o tan grandes que no hay ropa que los cubra en su totalidad. Desde ayer y hasta mañana el arte de decorar el cuerpo, casi tan viejo como la humanidad, reina en la antigua Estación Central.
Se trata de la cuarta Convención Nacional de Tatuaje, que reune a tatuadores y perforadores profesionales de Uruguay, Argentina y Brasil. Pese a que cuenta con tres precedentes, el evento es inédito por varias razones. Por primera vez no se realiza en la sede del Instituto Nacional de la Juventud (INJU), uno de los organizadores, donde llegó a concurrir un público de seis mil personas en tres días. En esta ocasión se duplicó el número de stands: 38 profesionales se instalaron en el enorme local de AFE.
También es la primera convención luego que el Gobierno reglamentara en junio de este año mediante decreto la habilitación y funcionamiento de los centros de tatuajes y "piercing" (ver nota aparte). Esto comenzará a funcionar luego que los profesionales de estos locales realicen el curso de bioseguridad que el jueves pasado fue aprobado por el Ministerio de Salud Pública (MSP).
EL CURSO. Eduardo Sasía (32) es el presidente de la Asociación Uruguaya de Artistas Corporales (Audac), el otro organizador de la convención. "Nosotros fuimos quienes solicitamos que se reglamentara la profesión y se realizara el curso de bioseguridad", dijo.
El curso comenzará entre octubre o noviembre, tendrá una duración de un mes con dos horas semanales de clase. En el mismo se impartirá fundamentos sobre primeros auxilios, esterilización y desinfección. Será realizado por la Escuela Universitaria de Tecnología Médica.
Según Sasía, falta definir el costo del curso al que podrán asistir profesionales del tatuaje y el piercing "sean afiliados a Audac o no". Solamente quienes lo completen —y tengan un lugar con las condiciones higiénicas y de seguridad exigidas por el decreto— estarán habilitados por el Gobierno a ejercer su profesión.
"En este curso se va a enseñar cómo trabajar correctamente sin peligro de contaminarse ni contaminar a los demás", señaló Sasía. Esta iniciativa de Audac surgió "porque nosotros mismos constatamos que había locales que no cumplían las condiciones de seguridad e higiene".
Margarita Serra, directora del Programa Nacional de Sida, estuvo ayer en la convención a informarle a los exponentes sobre la nueva normativa y sobre todo, el curso en el que tendrán que participar.
PASION EN LA PIEL. Brazos, espaldas y piernas comenzaron ayer al mediodía a llenarse de motivos "biorgánicos", "alienígenas" o "tribales". Cuanto más complicados los diseños, más se disfrutan, aseguran los profesionales. Y por supuesto, son más caros. Un pequeño tatuaje (un delfín o una estrella) cuesta unos 500 pesos. Por una espalda completa, se puede pagar entre dos y cuatro mil pesos.
Darwin tiene 35 horas de trabajo en la espalda y brazos. En su cuerpo se puede ver al dios egipcio Anubis junto con extraterrestres poco amistosos. Se enorgullece de su brazo derecho, donde un ser biorgánico de tonos sombríos le hizo ganar el primer premio de una convención de tatuajes en Buenos Aires el año pasado.
El piercing también dice presente. Mateo, "Chola" y "Chuki", son tres veinteañeros que visitaron la muestra y que en Shangrilá tienen su local "Sangre Carne Metal". Sus rostros están llenos de piezas de acero quirúrgico 316L. El lóbulo de sus orejas tienen unas perforaciones de unos tres centímetros de diámetro debido a unas incrustaciones de acrílico que los asemejan a indios amazones.
"¿Si duele? Y sí, es parte de la gracia", afirma "Chola". En materia de costos, cada pieza "duele" entre 300 y 600 pesos.
Dos días
El evento también incluye talleres, espectáculos musicales y concursos. Hoy se realizará una charla sobre "la importancia del curso de bioseguridad" a las 14 horas. A las 20, está previsto un concurso para premiar el mejor tatuaje del día, las mejores espaldas (masculina y femenina) y el mejor piercing.
Mañana, último día, se realizará una charla sobre "esterilización de materiales y procedimientos" a las 14. También habrá nuevos concursos de tatuajes a las 19 horas y un final musical a cargo de la banda Nada Que Hacer. Las entradas cuestan 20 pesos.
lo que dice el decreto
Solo podrán ser tatuadores y perforadores habilitados quienes sean mayores de edad y hayan aprobado el curso de bioseguridad
El local de trabajo deberá estar aireado, iluminado, en condiciones higiénicas y con servicio de agua potable y luz eléctrica
Las agujas empleadas deberán ser descartables; los elementos no descartables deberán ser limpiados, enjuagados, secados y esterilizados
Solo se tatuará o perforará a mayores de 18 años con certificado de vacuna antitetánica
Entre 15 y 17 años se podrán realizar las prácticas solo con autorización expresa de los padres o tutores. En estos casos no se podrá tatuar la cara, el cuello, los antebrazos, las manos y los gentitales.
Quienes no cumplan estas medidas son pasibles de multas entre 30 y 130 UR, pudiendo llegarse a la clausura del local.