Londres - John Kerry se anotó varios puntos contra George W. Bush al criticar la guerra en Irak durante un debate por televisión, pero hubo dudas de si su desempeño le permitirá reducir su desventaja en las encuestas y derrotar al presidente en las elecciones del 2 de noviembre, dijeron el viernes analistas internacionales y medios de prensa.
Sin importar la índole de los tempranos veredictos algo resulta claro: el debate atrajo gran cantidad de espectadores en ultramar, aún cuando los europeos tuvieron que trasnochar para verlo, y los asiáticos debieron aguardar hasta el viernes en la mañana.
Kerry "logró más puntos", dijo Stephan Strothe, comentarista del canal de televisión N24, de Alemania.
En Francia, Dominique Moisi, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, dijo que Kerry había prevalecido, y que su campaña había recibido una inyección de esperanza.
La disputa por la presidencia de Estados Unidos, "ha reabierto el debate. Si Kerry hubiera tenido un comportamiento mediocre, el resultado de la elección no hubiese estado en duda", añadió.
Unos 55 millones de norteamericanos vieron, según los primeros datos, el debate televisivo entre el presidente George W. Bush y su rival, el candidato demócrata a la Casa Blanca John Kerry. Lo indican los primeros datos, parciales y provisorios, reunidos por la medidora de audiencias Nielsen, según los cuales el 45 por ciento de los espectadores de televisión anoche sintonizó el debate. En el 2000, el promedio de espectadores para el primer debate entre Bush y Al Gore, medido según las redes, fue ganado por NBC (17 por ciento de share ), seguida por CBS (12 por ciento), ABC (10 por ciento) y Fox (diez por ciento).
En Rusia, Italia y Suecia, portales de acceso de periódicos también declararon ganador al candidato presidencial demócrata, pero algunos indicaron que el desempeño no sería suficiente para que pueda triunfar en los comicios.
"No fue una victoria por nocáut, pero Bush apareció grogui" tras concluir el debate, dijo el analista Wolfgang Hansson al principal tabloide de Suecia, el Aftonbladet.
El prestigioso diario Financial Times, de Londres, dijo que el debate parecía un empate, aunque Bush no había salido beneficiado.
"No hubo un solo momento que sellara el debate en favor de uno de los dos candidatos", dijo el corresponsal James Harding. Citando las primeras encuestas luego de la confrontación, Harding indicó que Bush fracasó en su intento de asegurarse la elección mediante una victoria en el debate.
Kerry dijo durante la discusión que la invasión a Irak había derivado en "un desorden increíble".
Bush dijo por su parte que las diferentes posiciones de Kerry sobre la guerra habían dejado a los soldados estadounidenses preguntándose cómo podían seguirlo si llegaba a ser presidente.
Aunque también fue discutida la política exterior de Estados Unidos en relación a Corea del Norte, Irán y Rusia, Irak dominó el debate, considerado un tema decisivo en las elecciones de noviembre.
En Rusia, el analista Alexander Kremenyuk, dijo que "para un presidente en ejercicio, Bush lució bastante débil".
Entre los espectadores asiáticos, las opiniones estaban divididas.
"Creo que el presidente Bush no hizo un buen trabajo cuando discutió temas. Parecía vacilante", dijo el contador Rob Liew, crítico de la invasión a Irak, quien observó el debate mientras bebía café en Singapur.
A cientos de kilómetros de distancia, en Tokio, el vendedor Yasuyoshi Eguchi tuvo una opinión diferente.
"Los vínculos entre Japón y Estados Unidos han mejorado luego que Bush asumió el cargo", dijo Eguchi, quien no observó el debate. "Creo que Bush está más preparado para ejercer la presidencia".
AP