MIAMI | AFP Y AP
El presidente estadounidense George W. Bush y su adversario demócrata John Kerry se enfrentan esta noche en el primer debate televisivo, un duelo en directo que podría tener una influencia decisiva en la campaña.
Decenas de millones de televidentes estarán ante su pequeña pantalla para seguir a partir de las 21 horas (23.00 en Uruguay), en directo los 90 minutos del primero de los tres debates previstos hasta el 13 de octubre.
En constante desventaja en los sondeos de opinión desde hace un mes, Kerry, de 60 años, tiene la oportunidad de borrar la etiqueta de inconsecuente que le atribuye el campo republicano, a cinco semanas de los comicios del 2 de noviembre.
Los analistas estiman que si sale airoso de este debate sobre temas de política exterior, en particular Irak, la campaña permanecerá abierta; en caso contrario, Bush, de 58 años, habrá asegurado su reelección.
En las últimas dos semanas Kerry ha multiplicado sus críticas a la guerra en Irak y la lucha contra el terrorismo emprendida por la administración Bush, afirmando que las decisiones "erróneas" del Presidente han hecho menos seguro a Estados Unidos. En sus mitines electorales, Kerry reiteró que "el tono de las proclamas optimistas de la administración sobre Irak no tiene nada que ver con la realidad en el terreno".
Sin embargo, el estado mayor de la campaña de Bush se muestra confiado. "Las encuestas son buenas y muestran que sobre los principales temas de la campaña, el presidente Bush ganó la confianza del pueblo norteamericano y adelantó claramente a su adversario", dijo Karen Hughes, una alta consejera del presidente.
ENCUESTAS. Un sondeo publicado por el Instituto Pew señala que Bush aventaja nuevamente con comodidad a Kerry, ya que recibe el 48% de las intenciones de voto, contra 40%, luego de que un estudio similar realizado el 16 de setiembre registraba un empate en 46%.
Otra encuesta del cotidiano The Washington Post y la cadena de televisión ABC, reduce la diferencia entre los dos candidatos a 51% para Bush contra 45% para Kerry. Un sondeo de CNN/ Gallup publicado el lunes presenta resultados muy parecidos.
La ofensiva emprendida por Kerry contra la política exterior de la administración no logró sus frutos: solamente 36% (contra 46%) de los electores interrogados por el Instituto Pew confían en él en esa área y son menos todavía (30% contra 54%) quienes lo apoyan en la guerra contra el terrorismo.
PREPARATIVOS. Los dos hombres se aislaron para preparar el encuentro que tendrá lugar en la Universidad de Coral Gables en Miami, Florida, un estado devastado por varios huracanes.
"El debate es algo difícil de preparar porque él cambia todo el tiempo de opinión sobre el tema de la guerra contra el terrorismo", se burló el lunes Bush, que dijo que Kerry podría pasar 90 minutos debatiendo consigo mismo.
En un comunicado, el candidato demócrata respondió criticando un humor "mal ubicado".
"Cuando soldados estadounidenses están expuestos al peligro, los estadounidenses no quieren solamente bromas de su presidente, quieren escuchar la verdad", declaró.
Este intercambio a distancia entre los candidatos parece anunciar el tono del debate: un presidente seguro de sí mismo que utiliza el humor como arma, frente a un rival que hace de la seriedad su marca de fábrica.
Para entrenarse en vista del debate, Bush invitó a su hacienda de Crawford, Texas, al senador Judd Gregg, que deberá encarnar al candidato demócrata, mientras que Kerry, encargó a un reputado abogado, Greg Craig, que desempeñe el rol de Bush en un lujoso hotel de Wisconsin.
Hasta un 61% de unos 200 millones de electores norteamericanos podrían seguir esos debates, de acuerdo con un sondeo del Instituto Pew, y cerca de uno de cada tres (29%) considera que los debates influirán sobre su decisión electoral.
Indecisos
Una encuesta de The Associated Press entre votantes indecisos recalcó las dificultades que enfrentará Kerry en las últimas semanas de la campaña presidencial.
Alrededor del 20% de los electores se consideran indecisos, de los cuales un 5% dice no saber por quién votará y un 15% afirma que los atrae un candidato, pero podrían votar por otro.
Entre ese 20% de indecisos, Bush tiene una ventaja de 40 puntos de porcentaje en la cuestión de quién protegerá mejor al país. AP