JOSE MASTANDREA
Anoche, las puertas del camarín que está debajo de la Tribuna América junto a la Colombes, demoraron en abrirse. Fueron muchos los minutos de espera hasta que apareció el primer futbolista aurinegro. Fue Carlos Bueno el que rompió el hielo, y lo hizo bastante acongojado por la derrota pero confiado en poder revertir la situación. "Nos vamos tristes porque se perdió. Pero todavía queda mucho camino por recorrer. No se perdió una final, se perdió un partido y creo que no da para dramatizar. Quedamos lejos, es cierto, pero tenemos muchos partidos por delante", indicó el delantero.
Bueno, que además de marrar un penal, vio la tarjeta roja, dijo que "el tema de los penales es un tema raro... no sé qué es lo que nos está sucediendo". Sobre la expulsión indicó que "fue por un insulto. Pero el juez entendió que era para él y yo lo único que hice fue insultar porque me pegaron un codazo detrás de la oreja que me dolió mucho. Después le expliqué al árbitro que el insulto no había sido para él. No le recriminé más nada... somos todos seres humanos y nos podemos equivocar. Yo me equivoqué al errar un penal justo en el momento en que podíamos haber remontado el partido", señaló.
Bueno se fue con bronca "pero ya digo... no da para dramatizar. Ahora vamos a reunirnos en Los Aromos, lo vamos a hablar entre todos pero para salir adelante, para hacer nuestra autocrítica, nada más".
Los referentes y el cuerpo técnico cerraron la fila. Ya pasadas las 23.00 horas, Federico Elduayen, Nicolás Rotundo, Fabián Césaro, Cristian Rodríguez y Gabriel Cedrés salieron junto a Diego Aguirre, el Profesor Daniel Curbelo y Carlos Sánchez.
Aguirre se excusó diciendo que "no voy a hablar... hoy no voy a hacer declaraciones". Unos metros detrás, mientras iba caminando por el pasillo de los camarines hacia la salida de la Platea América, Cedrés le dijo a los medios que "esta es una mala racha que tenemos que superar. Mientras haya vida hay que seguir peleando. Nosotros jamás bajamos los brazos. Ya nos pasó el año pasado cuando no se nos dieron algunos resultados en el Clausura y después terminamos ganando y saliendo campeones uruguayos. Hay que seguir remando, no queda otra", indicó el capitán de los aurinegros.
Peñarol se fue sin el invicto del Centenario. Se fue pensando en el futuro sin perder de vista el pasado. Todos coincidieron en algo: "hasta que no termine el año, no se perdió nada, sólo un partido".
Recuperó la identidad
Por primera vez, después de mucho tiempo, jugadores e hinchas de Defensor Sporting volvieron a emocionarse hasta las lágrimas. El equipo que había ganado fama de amargarle la vida a los grandes entre finales de la los 80’ y principios de los 90’ volvió a la carga una vez más.
Como dijo el técnico Juan Tejera, con los pibes, "Defensor recuperó la identidad que había perdido y se nota. Este grupo encara los partidos con una actitud tremenda". Basta con mirar la estadística para darse cuenta que Defensor está volviendo a ser el de antes: en lo que va del 2004 todavía no perdió con los grandes.
Para el entrenador, varios factores sostienen esta seguidilla amén de la entrega del grupo. Uno de ellos, la racha positiva que el propio técnico tiene ante los grandes. "No me puedo quejar. Desde que dirijo, siempre me fue bien contra los grandes. Es algo que se me viene dando desde hace un tiempo. Desde juveniles, hasta la Liguilla del 96’ que me tocó dirigir y siempre me fue muy bien", acota.
Uno de los que lloró anoche fue el "Flaco" Taborda. Así como se lo ve. Grandote, con cara de recio, no aguantó tamaña emoción y explotó con lágrimas de alegría. "No es la primera vez que me emociono", tiró. "Por suerte le pudimos volver a lo de antes, a ese odio que tenía el hincha de los cuadros grandes cuando enfrentaba a Defensor que sorprendía cuando nadie se lo esperaba. Eso respeto y eso es bueno que haya sucedido esta noche", concluyó.
El "Mono" Pereyra, genio y figura de anoche, señaló que "se equivocó", por haber convertido el segundo gol que definió el partido. Su equipo le agradece tamaño error.