Entre un 2 y un 3% de la población adulta presenta tics, pero llegan a verse en un 37 a un 49% entre quienes padecen trastornos obsesivo-compulsivos, con pensamientos recurrentes que aparecen como "intrusivos" interfiriendo con la actividad social y laboral.
Los tics no reconocen una causa definida
En el caso de la enfermedad descrita por Gilles de la Tourette, los tics no reconocen una causa definida pero pueden estar asociados a una enfermedad hereditaria (como el Huntington y la neuroacantosis), o relacionados con traumatismos de cráneo, enfermedades cerebrales inflamatorias, vasculares o degenerativas.