¿Todos los temblores son de origen neurológico?
Es clásico el temblor fino observado en el hipertiroidismo y el temblor que padece el alcohólico antes de ingerir alcohol. Otro temblor, grueso y violento, con sacudidas que mueven la cama y hacen castañetear los dientes, es el llamado chucho solemne que es seguido de fiebre y traduce una infección con descarga bacteriana en la sangre. Este chucho debe interpretarse como signo de alerta de una septicemia.
¿Hay temblores neurológicos benignos?
Existe el llamado temblor fisiológico que se ve en personas sanas cuando colocan una extremidad en posición que le permite oscilar y que aumenta por efecto de la fatiga, el estrés o el consumo de sustancias estimulantes del sistema nervioso. No tiene un carácter verdaderamente patológico.
El temblor ortostático también es frecuente y afecta los miembros inferiores de personas de entre 60 y 70 años a los pocos segundos de ponerse de pie, desapareciendo al comenzar a caminar o sentarse.
¿Las situaciones de estrés provocar tics?
Igual que el temblor esencial empeora con el estrés y con drogas estimulantes, y disminuye con el relax psíquico y con la concentración en una tarea.
¿Es posible curar el trastorno que causan los tics?
No se pretende suprimir el trastorno sino sólo controlarlo.
La persona que lo padece tiene una gran dificultad para controlarlo y le produce una exacerbación el hecho de intentar reprimir esa conducta.
Cuando es necesario se administra un solo fármaco en una dosis nocturna, mínima y eficaz.