Nueva York - El cierre de puertos, plataformas y refinerías en el Golfo de México por el huracán Ivan ha provocado inquietud sobre el flujo regular de suministros de petróleo en Estados Unidos y un fuerte descenso en reservas almacenadas.
Por ese motivo, los operadores neoyorquinos seguían hoy pendientes de la trayectoria de Iván y del efecto que su llegada a tierra haya podido tener en la industria petrolera concentrada en el sur, pero las expectativas han mejorado algo en las últimas horas, con lo que ha aflojado la presión alcista sobre los precios.
Hacia la media sesión, el precio de los contratos para octubre del Petróleo Intermedio de Texas, el de referencia en EEUU, se situaba en 43,00 dólares, después de un descenso de 0,58 dólares respecto del miércoles.
Los operadores neoyorquinos se mostraban hoy algo más aliviados al observar que los informes meteorológicos indicaban un progresivo debilitamiento del huracán y un desplazamiento hacia el noroeste, lo que no afectaría a numerosas refinerías e instalaciones ubicadas en Luisiana y Texas, entre otros estados.
Los expertos han recordado que mientras no se produzcan daños considerables o inundaciones graves en refinerías y otras instalaciones las subidas de precios en el crudo y otros combustibles pueden ser coyunturales.
Las reservas de crudo bajaron en EEUU 7,1 millones de barriles y quedaron en un total de 278,6 millones, una cifra inferior en un 1,1 por ciento a la de hace un año y la más baja que se registra desde febrero pasado.
EFE