La arremetida del líder del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA), Tabaré Vázquez contra los medios de comunicación, es la resultante de una definición política adoptada en su circulo de allegados más próximos, con el objetivo de establecer públicamente con anticipación que la izquierda no permanecerá pasiva si a su entender se repiten hechos similares a los de la campaña de 1999, según admitieron a El País fuentes de la coalición.
A partir de la difusión de algunos programas de televisión vinculados a la sedición, la circulación de un mail anónimo en el que se señala que se tratará de impedir el eventual triunfo de la izquierda y el trascendido de que existirían "presiones" por parte de algunos dirigentes políticos a los canales, para que la coalición tenga menos presencia en televisión, fueron los elementos manejados por el presidenciable para lanzar advertencias a los dueños de los medios con el objetivo de anticiparse a la compleja situación que prevé se dará a medida que se aproxime la fecha de las elecciones. Si bien las críticas y advertencias contra los medios surgieron por parte de Vázquez desde los estrados, integrantes del conglomerado comenzaron en las últimas horas a contactarse con los responsables de algunos canales de televisión.
CAMPAñA. Las fuentes indicaron que la premisa que persigue el EP-FA es que se establezcan las mismas reglas para todos los partidos políticos y que Vázquez tenga los mismos espacios que el resto de los candidatos.
Subrayaron que en 1999, en pleno debate sobre el Impuesto a la Renta, uno de los canales de aire levantó "el 62% de la publicidad pactada" con la coalición, al tiempo que otro anuló casi "el 50%" de la propaganda pautada.
Añadieron que uno de los canales de aire, le devolvió a un sector político de la coalición los cheques que habían abonado por una serie de pautas publicitarias en la campaña electoral pasada. Indicaron que por los antecedentes, el EP-FA "no se va a quedar tranquilo" y quiere que "los dueños de los medios lo sepan", dijeron las fuentes. El tema de los medios fue manejado ayer por el compañero de formula de Vázquez, Rodolfo Nin Novoa, quien consideró que cuando "se tergiversa" en forma deliberada, pasa a convertirse en "una campaña".
Fuera de programa
El Movimiento 26 de Marzo (M26) se retiró la semana pasada de la reunión semanal de la Comisión Integrada de Programa frentista, por no coincidir con los temas que aborda el órgano. La negación por parte de los principales dirigentes de la izquierda de crear el Ministerio de las Comunicaciones, previsto por la Unidad de medios y la eliminación del párrafo de la plataforma electoral referido a la prensa, fueron algunos de los detonantes para que María Lamanna y Alfonso Carriquiry se retiraran por entender que no se respetan las resoluciones que se adoptan, y las decisiones programáticas no pasan por la Comisión que preside el ex diputado, Héctor Lescano.