El Partido Nacional asumirá hoy una posición contraria a la salida legislativa que pasa a jurisdicción estatal la gestión de los créditos de los bancos quebrados. También, planteará que la administración de los activos "es un claro asunto de transición" y se dispone a conversar sobre el tema con el gobierno, en la búsqueda de convenir un acuerdo.
La cuestión de la recuperación de los activos de las instituciones financieras en liquidación volverá a ser considerada hoy en el Senado de la República, cuando esté en debate el último proyecto presentado por la bancada del Encuentro Progresista, que transfiere toda la administración al fideicomiso del Banco República.
La izquierda modificó el proyecto original, buscando el respaldo del Partido Nacional para obligar una votación en el Parlamento, apoyada por el sindicato bancario y las gremiales agropecuarias que respaldan la iniciativa.
"Estamos dispuestos a buscar una solución. Queremos definir el tema de forma y de fondo", confió el senador Francisco Gallinal, tras señalar que el asunto fue tratado en la reunión de ayer del Directorio del Partido Nacional.
En esa cita, a instancias precisamente del senador Gallinal, quedó acordada una única posición del nacionalismo. El líder de Correntada Wilsonista comentó el resultado de una reunión que mantuvo con la Federación Rural —promotora del proyecto de fideicomiso estatal— a la que calificó como "muy positiva".
Gallinal sostuvo que la alternativa legal "es muy difícil" que pueda aceptarse, teniendo en cuenta que el Poder Ejecutivo "avanzó mucho" en la materia, al firmar un contrato con la empresa Thesis, a los efectos de que gestione la recuperación de los activos de los bancos liquidados (Comercial, Caja Obrera y Montevideo).
"Está claro que este es un tema de la transición de gobierno y queremos conversarlo" con la administración Batlle, agregó Gallinal.
MEDIOS. Asimismo, el ejecutivo nacionalista resolvió redactar una declaración que sugerirá la necesidad del respeto a la libertad de prensa y el rechazo a la "advertencia" hacia los propietarios de los medios de comunicación que lanzó el líder de la izquierda, Tabaré Vázquez, el pasado viernes.
"En plena campaña electoral no se puede realizar una especie de advertencia a los propietarios de los medios de comunicación con respecto a la presunta falta de ecuanimidad y de justicia en el tratamiento de la información", declaró el candidato Jorge Larrañaga.
Dijo que esa actitud "inmediatamente", termina ejerciendo "una presión a los propios periodistas" y "esa es la preocupación que tenemos", subrayó. Larrañaga informó que el senador Guillermo García Costa, Juan Andrés Ramírez y el ex intendente Eber Da Rosa, serán los encargados de definir los contenidos de la declaración.
"No queremos acudir a un ataque político-electoral sobre este tema, ni utilizarlo como una herramienta política; pero no podemos ocultar nuestra preocupación como integrantes del Partido Nacional", insistió Larrañaga. En la reunión del Directorio, Larrañaga dijo que Vázquez, con el planteo, buscaba un rédito para afectar la libertad de trabajo de los periodistas. Y agregó que en Uruguay los medios eran muy respetuosos de la libertad de actuación de sus cronistas. En otro orden, ayer se presentó otro número de la Revista Blanca, referido al centenario de la muerte de Aparicio Saravia.