MADRID | ansa y EFE
El gobierno socialista de España otorgará permisos de residencia a los trabajadores ilegales que demuestren una relación laboral de un año, con el objetivo de combatir la economía sumergida y la explotación de los inmigrantes irregulares.
La nueva fórmula de regularización de los inmigrantes estará incluida en el Reglamento de La ley de Extranjería que el gobier-no socialista prevé aprobar en octubre, anticipó el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera.
Este procedimiento se denominará "arraigo laboral" y para el ministro Caldera construirá "un instrumento innovador" para combatir la ilegalidad de los empleadores que contratan a inmigrantes, cuya permanencia en España también es ilegal.
sancion. Después de la denuncia, el empresario deberá hacer frente con carácter retroactivo a todas sus obligaciones y, además, recibirá la correspondiente multa, aunque esa sanción se suspenderá si se liquidan las deudas con el trabajador y con los organismos públicos y se mantiene durante al menos un año más al empleado.
Además, el reglamento fijará una fórmula de permiso temporal por un mínimo de un año, supeditado a la continuidad de la relación laboral, para el inmigrante que pueda demostrar que lleva "un tiempo suficiente" —aún por establecer— trabajando en España.
BENEFICIADOS. El gobierno socialista considera que con estas fórmulas puede resolver la situación de medio millón de inmigrantes irregulares que reside en España, con contratos precarios de trabajo.
Caldera quiso dejar claro que no se trata de un proceso de regularización y explicó que los inmigrantes obtendrán un permiso temporal supeditado a la continuidad de la relación laboral, "pudiéndose recoger la posibilidad de actualizar las cotizaciones a la Seguridad Social" correspondientes al período de trabajo que hubiera desarrollado el extranjero cuando era irregular".
Caldera abogó por un pacto de Estado en torno a la política de inmigración para preservarla de "cualquier tentación demagógica o partidista".