BAGDAD | AP
La aviación estadounidense bombardeó ayer presuntos reductos guerrilleros en Faluya, matando a por lo menos 20 personas e hiriendo a 29, dijeron funcionarios y testigos luego de una ola de violencia en que 78 personas perdieron la vida.
Faluya es un bastión de insurgentes sunitas. Soldados estadounidenses se retiraron de esa población en abril, tras levantar un sitio de tres semanas que dejó cientos de muertos y una estela de devastación.
Militares estadounidenses expresaron que los aviones efectuaron un "ataque de precisión" en un lugar de Faluya donde, según dijeron, estaban reunidos numerosos miembros de un grupo liderado por el presunto terrorista jordano Abu Musab al-Zarqawi.
"Fuentes de inteligencia informaron la presencia de varios allegados claves de Al-Zarqawi responsables de numerosos ataques terroristas contra civiles iraquíes, las fuerzas de seguridad iraquíes y las fuerzas multinacionales", manifestó el ejército en una declaración escrita.
En tanto, un sitio de la internet difundió ayer un video que mostraba la presunta decapitación de un chofer turco secuestrado en agosto en Irak.
En el video la víctima se identifica como Durmus Kumdereli.
Por otra parte el gobernador de la provincia kurda de Dahuk, en el norte del país, salió ileso de un intento de asesinato que tuvo lugar cuando una bomba colocada en una carretera explotó mientras su automóvil pasaba por el lugar, dijo la policía. No se registraron heridos.
En Faluya algunos testigos dijeron que los bombardeos apuntaron al vecindario residencial al-Shurta, dañando edificios y provocando nubes de humo negro.
La doctora Adel Jamis, del Hospital General de Faluya, dijo que al menos 20 personas murieron, entre ellas mujeres y niños, y otras 12 resultaron heridas.
Una ambulancia que se trasladaba a toda prisa desde el área de las explosiones fue alcanzada por un proyectil que mató al conductor, a un paramédico y a cinco pacientes que estaban en el vehículo, expresó otro funcionario del hospital, Hamid Salaman.
otros hechos
El ministro turco de Relaciones Exteriores, Abdulá Gul, dijo ayer que había exigido a Estados Unidos terminar con la violencia en la ciudad iraquí de Tall Afar poblada en su mayoría de turcomanos, advirtiendo que de no hacerlo Turquía pondría fin a su colaboración con Washington en lo concerniente a Irak.
Las elecciones en Irak tendrán lugar, tal como estaba previsto, en enero próximo, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan. El primer ministro iraquí, Iyad Allawi, "dijo muy claramente que está decidido a respetar ese calendario. Y nosotros esperamos que eso ocurra", afirmó McClellan.