Papa de cine. Productores italianos comenzaron a rodar una película televisiva sobre la vida del Papa Juan Pablo II en el sur de Polonia, donde el pontífice creció y comenzó con su carrera religiosa. El equipo de filmación empezó el sábado con las escenas de un joven y atlético Karol Wojtyla montado en un kayak en el Lago Dobczyce, cerca de Cracovia, donde se desempeñó como obispo desde la década de 1950, dijo Marcin Marcinkiewicz, portavoz de los productores. Karol, la historia de un hombre que se convirtió en Papa será transmitida en dos series de 90 minutos en la televisión italiana. Se espera que la producción termine el año próximo, pero aún no se ha informado cuándo se transmitirá la película. El film es una adaptación del relato histórico realizado por el escritor italiano Gian Franco Svidercoschi. La primera parte estará ambientada en la Segunda Guerra Mundial, mientras que el escenario de la otra será la Polonia de la posguerra. Si bien la mayor parte de la película se filmará en Polonia, algunas escenas serán tomadas en el Vaticano. Tanto el director italiano Giacomo Battiato como el actor que protagoniza al Papa, Piotr Adamczyk, de 32 años, sostienen que se sienten intimidados al representar a un personaje de la importancia del Papa.
u Despliegue colombiano. La película colombiana María llena eres de gracia, sobre una adolescente que se ve envuelta en el tráfico de drogas, ganó el domingo el primer premio del Festival de Cine de Deauville. El film de Joshua Marston narra la historia de una joven colombiana de 17 años y embarazada que se traga bolsitas de plástico con heroína para traerlas ilegalmente a Estados Unidos. The Woodsman de Nicole Kassell, con Kevin Bacon en el papel de abusador de niños que trata de rehacer su vida tras pasar 12 años en la cárcel, ganó el premio del jurado. El director Claude Lelouch encabezó el jurado de 10 miembros que evaluó 10 películas. El festival lleva 30 años de fundado y es un punto de exhibición en Europea para las películas norteamericanas.
u Madonna sin críticos. Madonna cierra hoy en Portugal su última gira mundial, pero entre los muchos caprichos que han sido revelados está el de vetar la acreditación de la prensa escrita en sus dos galas lisboetas, que comenzaron anoche. Sólo quince fotógrafos, 13 portugueses y dos extranjeros, han sido acreditados por la empresa de "management" de Madonna, pero ni un sólo representante de la prensa escrita, a unos conciertos con precios entre 61 y 126 euros que ponen fin a la gira mundial Re-invention. Una portavoz de la promotora encargada de las actuaciones lusas de Madonna reconoció que "es la primera vez en 14 años de trabajar en este sector en que no se acredita a la prensa escrita en un concierto en Portugal", país donde la labor de los periodistas recibe todo tipo de colaboración. La cantante italo-estadounidense llegó el domingo a Lisboa y se alojó en un lujoso hotel, que ocupa un edificio declarado monumento nacional, a la espera de los dos conciertos, que van a ser grabados para editar un DVD.