Trabajo legislativo que queda inconcluso

| Hay caso singular: la iniciativa sobre reproducción humana asistida. Pasó ya dos legislaturas y no pudo sortearlas

JULIO MARRA

Esta semana termina el período legislativo, adelantando el receso por el año electoral, lo que significará que muchos de los proyectos de ley que ya cuentan con el trabajo y la aprobación de una de las cámaras, queden por el camino.

Como cada legislatura responde a sí misma, aunque existan iniciativas que hayan sido consideradas en una de las dos ramas parlamentarias, inexorablemente, el próximo Parlamento debe completar todas las etapas de cualquier proyecto, con los tratamientos en comisiones y plenarios.

Más allá de que el receso no impide citaciones extraordinarias de las cámaras de Senadores o de Representantes, la urgencia electoral es un obstáculo difícil de vencer, ya que los legisladores están dedicados a la campaña.

A estudio en el Senado, con aprobación de Diputados, entre otros puntos que no pasarían la barrera del período, aparecen el que autoriza a terceros a realizar trámites en el Banco de Previsión Social y el seguro obligatorio de vehículos contra terceros.

En Diputados, por su parte, hay iniciativas que corren contra el tiempo: el reconocimiento de los depositantes del TCB, para que se los incluya en la liquidación del Banco Montevideo; la refinanciación de la Caja Bancaria y la iniciativa que prevé gravar con IVA el consumo de tabacos, cigarros y cigarrillos y que disminuye del 14% al 10% la tasa del mismo impuesto sobre los alimentos de la canasta básica. Ese proyecto fue promovido por el senador quincista Alejandro Atchugarry y enfrenta la oposición del ministro de Economía, Isaac Alfie.

Sobre cuestiones de salud, la Cámara Baja tiene dos proyectos que salieron del Senado: sobre la mala praxis médica que limita las demandas contra los profesionales, y un segundo, que expone sobre los derechos y obligaciones de los pacientes.

También, están en carpeta la aprobación del Estatuto de Roma y un proyecto sobre prevención y control de accidentes.

Asimismo, hay un proyecto aprobado en junio de 2001 por el Senado que la comisión de Constitución de la Cámara Baja mantuvo dos años sin discusión y que retomó hasta noviembre de 2003: el divorcio por la sola voluntad de cualquiera de los cónyuges.

Pero el caso paradigmático es el proyecto de reproducción humana asistida: atravesó ya dos legislaturas, y no pudo aprobarse.

Al comienzo de la legislatura 95-2000, el senador frentista Alberto Cid presentó el proyecto de ley. Hubo decenas de entrevistas en la comisión de salud, con distintos especialistas. No obstante, no superó la etapa del plenario.

En esta legislatura que está terminando, Cid instaló el tema nuevamente en el escenario parlamentario, también durante el primer período del año 2000. Tras un maratónico tratamiento de la propuesta —estuvo más de tres años en comisión, por donde pasaron médicos, juristas, religiosos—, en el mes de julio del pasado año, la mayoría del Senado cerró su consideración, en medio de un fuerte debate, en particular por la oposición de la Iglesia Católica sobre algunos de los contenidos de la nueva norma.

El proyecto regula las técnicas de reproducción asistida, prohibe la fecundación de óvulos humanos con fines ajenos a la procreación, ordena el número de embriones transferibles y penaliza el delito de clonación.

La iniciativa muere ahora en la comisión de Salud de la Cámara Baja. Si cabe, irá por mejor suerte en una tercera legislatura consecutiva. Quizás, sea la vencida.

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