La venta del 50% del "Santa Inés Bucanero 1 T", un
Polled Hereford de la cabaña "Santa Inés" de Pereira
Iraola, se convirtió en el precio máximo de la Expo
Prado, al pagarse ayer U$S 10.000 por el 50% de su
propiedad. En el jurado morfológico, el animal logró un
segundo premio en la categoría Junior, pero confiados
en su futuro, sus propietarios decidieron que volviera a
trabajar en los planteles del establecimiento. "Santa
Inés" había obtenido el Gran Campeón el año pasado,
con un ternero que se vendió en U$S 19.000 y que
también fue entonces el precio más elevado de la
muestra.
Sin embargo al mediodía de ayer se decidió pasarlo
por pista, habida cuenta del interés existente
demostrado por varios productores, y al final fue
adquirido por Rancho F y José Joaquín Silva, de Salto,
luego de que el martillero Daniel Dutra bajara el
martillo generando fuertes aplausos entre la
concurrencia.
Antes, el Gran Campeón mocho, también Campeón
Supremo de la raza, de "El Paraíso" de Bordaberry, fue
el primer toro en venderse y Juan José Caorsi, de
Durazno, pagó U$S 15.000, tras la puja que se generó
a partir del precio inicial de U$S 9.000, con Daniel
Dutra rematándolo en una pista desbordante de
público, expectante por el desarrollo que pudieran
tener los negocios.
Pero a medida que iban pasando los toros,
lentamente, el mercado se fue cayendo hasta tornarse
lento, con demanda notoriamente cautelosa. Ya no
hubieron precios de destaque, aunque se colocó la
mayoría de los animales que pasó por la pista.
Algunos productos salieron con base, pero los
rematadores y las cabañas se mostraron flexibles y
arrancaron con ofertas bajas, que en menos casos
que más, se fueron entonando.
En los Polled Hereford se vendieron 25 toros, con
máximo de U$S 15.000, mínimo de U$S 1.200 y
promedio de U$S 4.272, generándose un total de
ventas de U$S 106.800.
En los astados se despacharon 12 reproductores por
un total de U$S 35.200, con un precio máximo de U$S
6.000, mínimo de U$S 1.800 y promedio de U$S
2.933,33. El valor más alto de esta variedad se lo
adjudicó el Campeón Dos Años Mayor de cabaña
Tauro S.G. que adquirió la firma salteña Los Tordos S.
en C.
Sin mayores negocios
En otras razas bovinas, se vendió 1 Polled Shorthorn
en U$S 1.000, un toro Jersey en igual valor, y seis toros
Charolais a U$S 1.150 de promedio.
En suinos hubo una muy buena venta, con muy pocos
animales que volverán a sus cabañas. Fueron 12
productos Large White por U$S 2.390. Las 6 hembras
hicieron U$S 990, U$S 280 y U$S 120; los 6 machos
se despacharon en U$S 1.400, U$S 400 y U$S 100. En
Landrasse se vendieron 4 animales. Las 2 hembras
se pagaron U$S 320, U$S 200 y U$S 260; los 2
machos U$S 480, U$S 250 y U$S 240. En Duroc
Jersey se despacharon 1 hembra en U$S 130 y 5
machos a U$S 250, U$S 180 y U$S 225.
En equinos Cuarto de Milla, el único vientre vendido
cotizó a U$S 1.080 y los 2 machos a U$S 2.160, U$S
540 y U$S 1.350. Los 7 Arabes hicieron U$S 1.380,
U$S 1.320 y U$S 1.350 para las 2 hembras y U$S
3.000, U$S 1.200 y U$S 2.112 para los 5 machos.
CAUTELA "Como pasa siempre, por los
reproductores más premiados siempre hay puja, pero
en general la venta fue cautelosa. Mirando el
panorama que vive el agro, era posible esperar que los
valores fueran algo mejores. De todos modos, creo
que el comportamiento fue correcto, hubo una venta
criteriosa y selectiva", opinó
Gerardo Zambrano.
positivo "En los primeros premios, las ventas
colmaron las expectativas. Me hubiera gustado ver la
pista con un poco más de agilidad: el mercado estuvo
trabajoso, pero se vendió un porcentaje importante de
animales. El balance, creo, es positivo", consideró
Romualdo Rodríguez.
pesado "Las expectativas previas se hicieron
pomada. La pista estuvo pesada y lenta, con valores
inferiores a los del año pasado, pero pese a todo se
fueron vendiendo los toros. Al mirar los números
finales, se refleja una buena venta por el volumen
colocado, pero no por los precios", dijo a su vez
Ignacio Victorica.
merecido "Fue una venta buena. Se vendió el 90%
de los toros que salieron a pista. Los U$S 10.000 por
la mitad del toro de ‘Santa Inés‘ de Pereira Iraola, fue
un precio merecido, porque la cabaña había decidido
no venderlo", expresó Daniel Dutra.