La persistente negativa de Argentina a levantar sus trabas a las bicicletas de la empresa uruguaya Motociclo impuestas en diciembre pasado, llevaron finalmente a que la firma decidiese prescindir de 283 de los 300 trabajadores que se desempeñaban en su planta, de los cuales solamente 150 tienen derecho al seguro de paro. A raíz de la traba, una cadena de supermercados argentina que había comprado 16 camiones de bicicletas no pudo vender la mercadería.
La Secretaría de Industria de Argentina no firmó la autorización para el ingreso de las bicicletas aún cuando Motociclo renunció esta semana expresamente y por escrito a la acción de amparo que tenía planteada ante el Poder Judicial del país vecino. "Nos usaron de rehén y pagamos el rescate. Es una simple y llana extorsión", se quejó el director de Motociclo, Leonardo Rozenblum.
ANTECEDENTES. El 12 de mayo pasado el Iram (instituto argentino equivalente al Latu) había certificado que los rodados de Motociclo cumplían con todos los requisitos de seguridad requeridos. Pese a esto, la autorización de la Secretaría de Industria argentina se demoró por lo que el ministro de Industria, José Villar, sugirió a los directivos de Motociclo que desistieran de la acción de amparo. Pese a que dieron este paso y a que el embajador argentino, Hernán Patiño, ante el cual realizó gestiones la cancillería, y el secretario de Industria, Alberto Dumont, dieron seguridades de que la autorización sería firmada, eso finalmente no ocurrió, contó el empresario.
"Si no se envía al personal al seguro de paro ahora, antes del comienzo del mes, los trabajadores no lo cobrarían", explicó Rozenblum.
"Tenemos 80.000 bicicletas prontas para embarcar. No cabe una más ni en mi escritorio. Tenemos ocho clientes argentinos con cartas de crédito abiertas y uno de ellos nos compró 6 camiones enteros con bicicletas que están en depósito fiscal y no pueden ser despachadas", agregó.
Motociclo tiene una larga historia de dificultades con Argentina, su principal mercado de exportación, pero Rozenblum cree que la situación "ahora es mucho más grave" porque se debe cortar totalmente la producción. Continuar con ella no se justifica porque el mercado interno está cubierto y si bien existen posibilidades de que se realicen ventas a México, estas recién se concretarían recién en octubre próximo. Motociclo podría entrar con sus productos a la Unión Europea porque obtuvo en enero pasado las correspondientes certificaciones pero allí la competencia de los fabricantes asiáticos y de Europa del Este casi no deja nichos de mercado.
"Yo sé que Argentina soporta un lobby industrial pero tiene un discurso integracionista y una conducta proteccionista que es absolutamente contradictoria", dijo Rozenblum.
Ya en 2001 Motociclo logró que un tribunal arbitral del Mercosur dispusiese por unanimidad el levantamiento de las trabas que el gobierno argentino de entonces había impuesto a sus productos.
El Iram había analizado, antes de conceder la certificación correspondiente, más de 20 modelos de bicicletas que Motociclo le envió.
En determinado momento Motociclo llegó a captar alrededor del 20% del mercado argentino. En diciembre vendió en la vecina orilla por U$S 1,2 millones. El mercado argentino representaba habitualmente entre el 40% y el 50% de su facturación.
El ministro Villar prefirió no hacer comentarios sobre el tema mientras realiza gestiones ante la Secretaría de Industria de Ar- gentina.