Lo que imagina Intel

—"Estoy convencido de que, a largo plazo, la telefonía celular tal cual la conocemos, será totalmente gratuita" —comentó Paul Otellini, director de Intel, en un reportaje del Berliner Zeitung—"Al igual que la telefonía fija, la telefonía móvil será sustituida por redes IP."

Otellini estima que el tráfico de voz representará una porción minúscula dentro del tráfico celular; a tal grado, que perderá su valor comercial.

—"La red móvil será una central descomunal de entretenimiento, usada para escuchar música, descargar TV, cine o video o tomar fotografías y navegar por la Web"— agregó Otellini. "En un año, el poder de cálculo de los teléfonos móviles será 100 veces superior al de los modelos actuales." "Los teléfonos móviles de hoy en día, tienen en promedio, el mismo poder de cálculo que un PC de 1982. Pero el próximo año estaremos fabricando procesadores para teléfonos móviles, con un rendimiento equivalente al de un Pentium III."

Y la evolución no se detiene. La funcionalidad plena de una computadora, según prevé "Intel", estará incorporada a los teléfonos móviles, que se conectarán automáticamente con la red local más cercana, seleccionando la vía más adecuada para comunicar los datos o la voz.

El hecho no es, en principio, demasiado extraordinario; Internet también es capaz de elegir uno u otro camino, para el navegante que quiere conexión. Aunque en el caso de los celulares, el camino a recorrer se hace más espinoso debido paradójicamente, al exceso de posibilidades.

Una empresa norteamericana, aliada de Siemens, creó el chip que permite la comunicación inalámbrica de múltiples aparatos distintos entre sí. Gracias a esta tecnología, los teléfonos móviles podrán funcionar en cualquier parte del mundo, navegar sobre la mayor parte de las redes inalámbricas, transformarse en sistema de posicionamiento por satélite y hasta convertirse en un televisor en miniatura, según escribe Raúl Morales y atenúa: En alguna medida, esa novedad estará en manos del público en el 2005.

El nuevo chip se basa en la tecnología "software-defined radio" (SDR) y puede describirse como un sistema que permite la comunicación inalámbrica entre múltiples aparatos pertenecientes a normas diferentes.

Ya se habla de una radio configurable o radio inteligente.

Esta tecnología, incalculable en sus posibilidades, utiliza microchips generalistas capaces de pasar de un estándar a otro escogiendo en cada momento la vía (el programa) más adecuado.

Un teléfono móvil que tuviera esta tecnología podría acceder a cualquiera de las redes que existen en el mundo.

El chip podría adaptarse también a las diversas normas de la telefonía sin hilos, si se cargara el programa correspondiente.

Las telecomunicaciones actuales se cumplen mediante ondas de radio: televisor, walkie-talkie, teléfono móvil, posicionamiento por satélite o la tarjeta wi-fi para un ordenador portátil; son máquinas capaces de captar o emitir ondas electromagnéticas y de decodificar las informaciones que esas ondas transportan.

Estas funciones se logran gracias a chips electrónicos especiales, programados cada uno de ellos para gestionar una única gama de frecuencias, según un estándar bien preciso.

Esta programación, diversificada según los diferentes chips utilizados en cada uno de estos aparatos, impide que podamos ver televisión mediante un teléfono celular o que un walkie-talkie señale nuestra posición geográfica con la ayuda de un satélite, o que un bombero pueda comunicarse con la policía.

Justamente, la tecnología SDR va dirigida a romper las limitaciones de cada sistema; fabrica aparatos flexibles capaces de adaptarse automáticamente a las diferentes frecuencias y estándares.

SDR conecta entre sí a cualquiera de esos aparatos trasmisores o receptores de ondas hertzianas.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar