Luego de anunciar que el Partido Nacional crece y que en los próximos días se conocerán encuestas que ubican a la colectividad con un 30% de la intención de votos, el precandidato blanco Jorge Larrañaga dijo ayer que está contento porque la interna se resolverá "en un clima de respeto, más allá de las discrepancias".
"De aquí al 27 de junio sólo nos vamos a bajar para acomodar el recado; apretar la cincha; montar de vuelta", afirmó Larrañaga. Y dijo que seguirá camino para "hacer parir la patria nueva, a través de la nueva revolución del Partido Nacional". Consideró, además, que "el coraje no es para pelear".
En su discurso en Rivera afirmó que pretende transformar al Partido Nacional para convertirlo "en el partido del país entero". Y dijo que, con la unidad del Partido Nacional, será "más fácil enfrentar los desafíos del futuro". Para ser el "presidente de todos los uruguayos", Larrañaga entiende que es fundamental "vencer la retórica del enfrentamiento. Agregó que quiere que se terminen "los gobiernos que de tanto mirarse el ombligo, terminan mirando la bahía de Montevideo.
También estuvo en Tacuarembó, donde subrayó sus planes para una política social. "Estamos convencidos que la mejor política social que puede tener un país es el trabajo, pero en virtud del creciente proceso de infantilización de la pobreza, de 800 mil compatriotas por debajo de esa línea y 80 mil uruguayos por debajo de la línea de indigencia, estamos convencidos de que hay que concentrar esas políticas sociales que signifiquen una respuesta y coordinarlas en el marco del trabajo integral de las mismas".
Larrañaga estuvo en Caraguatá (sobre la ruta 26 a 140 kilómetros de Tacuarembó) y en Villa Ansina, en la misma ruta a 65 kilómetros de la capital, donde sorprendió al entrar a caballo.
Producción: corresponsales en Rivera y Tacuarembó