WASHINGTON | AFP y AP
Ronald Reagan recibirá el primer funeral de Estado para un ex presidente en más de tres décadas. Las exequias tendrán lugar el viernes, después de dos días de velatorio en el Capitolio estadounidense, informó ayer un portavoz de la familia.
Reagan murió el sábado en su casa de California. Su cuerpo yacerá en una capilla ardiente en su biblioteca y museo presidencial de Simi Valley, California, al noroeste de Los Angeles, y luego será trasladado hasta la rotonda bajo la cúpula del Capitolio.
El servicio fúnebre, al que sin duda asistirán gobernantes de todo el mundo, se realizará en la Catedral Nacional en Washington. El presidente Bush hablará en el funeral.
El ex presidente Lyndon Johnson, fallecido en 1973, fue el último en tener una ceremonia oficial en Washington. La familia del ex presidente Nixon, por deseo suyo, decidió prescindir de las tradiciones cuando murió en 1994.
DUELO. Estados Unidos estaba ayer de duelo por la muerte de Ronald Reagan, un presidente que dejó el poder en 1989 con el mayor índice de popularidad que haya tenido cualquier mandatario la historia moderna de Estados Unidos al retirarse.
Los homenajes desde todas las tiendas políticas llovían en el país, relegando a un segundo plano las ceremonias por el 60 aniversario del desembarco aliado en Normandía.
Las cadenas de televisión interrumpieron sus programaciones dominicales habituales para retratar la vida del ex actor de Hollywood que se convirtió en el cuadragésimo presidente de Estados Unidos en 1981.
OPTIMISMO. El papel histórico desempeñado por el ex presidente republicano, que fue uno de los principales promotores de la caída del bloque soviético, fue alabado ayer en varias partes del mundo.
Pero un rasgo de su carácter —su proverbial optimismo—constituyó también un leitmotiv de los homenajes a Reagan.
"Era un eterno optimista. El vaso para él estaba siempre medio lleno, nunca medio vacío", escribió su viuda Nancy Reagan en un texto publicado ayer en la revista "Time".
El candidato presidencial demócrata John Kerry, quien canceló hasta el viernes sus actos de campaña, dijo: "Ayer perdimos a uno de nuestros grandes optimistas... La fe del presidente Reagan en la grandeza de Estados Unidos era contagiosa y, con su liderazgo, nos enseñó la diferencia entre las convicciones arraigadas y la politiquería".
Por su parte, el ex presidente demócrata Bill Clinton dijo que Reagan "personificó el optimismo indestructible del pueblo estadounidense".
Elogios llenos de nostalgia se hicieron tanto en Estados Unidos como en el exterior.
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, recordó que "su compromiso por superar el conflicto Este-Oeste y su visión de una Europa libre y reunificada permitieron crear las condiciones que finalmente hicieron posible el restablecimiento de la unidad alemana" en 1990.