Delincuentes montevideanos asuelan zonas metropolitanas de Canelones

| Patrulleros y agentes de a pie "saturan" una zona para detener a malvivientes o menores fugados

Canelones | E. Barreneche

Tras detectar que los delincuentes de Montevideo se desplazan hacia zonas metropolitanas canarias para delinquir, la Jefatura de Policía de este departamento realiza "operativos de saturación" con el objetivo de abatir los índices delictivos.

"Estos procedimientos se efectúan en forma sorpresiva en todo el departamento. Tal vez donde más se noten es la Ciudad de la Costa y Las Piedras", explicó a El País el director de Seguridad de la Jefatura de Policía de Canelones, Walder Ferreira.

Los "operativos de saturación" se realizan cuando, en las reuniones entre el Comando y los comisarios, se detectan que, en una zona puntual, se incrementaron las denuncias por hurtos o rapiñas.

Luego de armarse el "plan", el jefe de Policía, Luis Pereyra Roldán dispone las directivas para que este se aplique en las zonas consideradas críticas y en determinados horarios.

En estos operativos participan patrulleros de Radio Patrulla, móviles de las seccionales, motos, agentes a pie, integrantes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y del Plantel de Perros.

Generalmente, la comisaría de la zona afectada recibe apoyo de seccionales aledañas. Por ejemplo, si el "operativo saturación" se hace en Las Piedras participan las comisarías 4ta y 21 de esa ciudad, 19 (Progreso) y 5ta. (La Paz), además de los móviles y funcionarios de otras reparticiones del Ministerio del Interior.

Para el Comando de la Jefatura de Policía de Canelones, en la instrumentación de estos operativos se obtienen a corto plazo "buenos resultados", ya que se abarca una área crítica; se efectúan controles identificatorios de personas y vehículos y se detienen a sujetos requeridos por la Justicia o menores fugados del Instituto Nacional del Menor (Iname).

LOGROS. Según estimaciones efectuadas por la Policía canaria que la principal función de estos operativos "es preventiva".

El desplazamiento incesante de patrulleros y agentes en el centro de una ciudad, por ejemplo, evita los arrebatos a jubilados y empresarios en el correr de la tarde durante el horario de bancos.

Además, previene que los delincuentes realicen rapiñas contra comercios entre las 17 y las 22 horas, y neutraliza los hurtos en fincas en la madrugada.

Los policías canarios coinciden en que este tipo de operaciones disuasivas obligan a los delincuentes a trasladarse hacia otros lugares o a quedar encerrados en sus "aguantaderos".

Antes de cometer una rapiña en un comercio, por ejemplo, el ladrón realiza una elemental tarea de inteligencia para conocer, entre otros aspectos, el radio de acción de la Policía en el lugar, la hora de cierre de la empresa elegida y si en el barrio funciona correctamente la Comisión de Vecinos Alerta, quienes llaman a la comisaría ante una presencia sospechosa.

Los alcances de estos procedimientos también abarcan aspectos represivos luego de consumado un delito: al haber una gran concentración de policías en una zona, es muy fácil cerrar todas las salidas de una ciudad.

Reclusos buscan generar empleos

Unos 30 reclusos de la cárcel de Canelones se unieron para crear una Organización No Gubernamental (ONG) que elaborará artículos en cuero, lana y otros materiales, los cuales serán vendidos por sus familiares en el exterior.

La presidenta del Patronato de Liberados y Excarcelados canario, María Leonor Rossi Malacrida dijo a El País que, hace dos semanas, los presos realizaron una muestra de sus productos en la cárcel departamental, la cual llamó la atención del público por la calidad de los productos ofrecidos.

Según Rossi Malacrida, el jefe de Policía canario, Luis Pereyra Roldán indicó que la muestra se repetirá en una sala de la propia central policial de Canelones para que aquellos que no pudieron concurrir a la cárcel, puedan apreciar los trabajos de los reclusos.

La idea de crear a la ONG surgió de los propios encarcelados. Es que un hombre que perdió la libertad se transforma en una verdadera carga para su familia, ya que sus parientes tienen que enfrentar gastos en transporte para ir a visitarlo y de su alimentación dentro del penal.

Además, ese individuo deja de aportar recursos a su núcleo familiar por su trabajo o eventuales changas.

Los reclusos, impulsores de esta iniciativa, también esperan comprar insumos personales como frazadas o electrodomésticos con lo generado por la venta de las artesanías, murales y otros artículos.

Para Rossi Malacrida, el jefe de Policía de Canelones "ha tenido una apertura muy importante" hacia la aplicación de actividades que combatan el ocio en las cárceles.

El jerarca policial anunció que cuando finalicen las obras de ampliación de la cárcel a fin de año, destinará una barraca para que los penados puedan utilizarla para talleres, dijo la presidenta del Patronato de Encarcelados y Liberados de Canelones.

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