Argentina al borde del caos horario por ahorro de energía

Buenos Aires.- Lejos de unificar criterios, en Argentina los 24 distritos federales no logran ponerse de acuerdo con el Gobierno central sobre el huso horario que conviene utilizar para mitigar los efectos de la crisis energética que sufre el país.

Aunque hasta ahora sólo en la provincia de Mendoza (oeste) se han atrasado una hora los relojes en comparación con el resto del país, las autoridades de otros seis distritos anunciaron que tomarán la misma medida.

En tanto, la capital y las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, que concentran a la gran mayoría de la población argentina, decidieron no modificar su huso horario, porque, según un informe oficial, el ahorro de energía sería "neutro".

Los doce distritos restantes todavía no han definido qué actitud adoptarán y, para colmo, las provincias que resolvieron atrasar una hora lo harán entre el lunes y el martes próximo y por periodos diferentes.

La situación ha generado un intenso debate en medio de un problema de abastecimiento de gas natural y electricidad que llevó a Argentina a restringir sus exportaciones de energía a naciones vecinas y a importar combustibles para atender la demanda interna.

Según el Sistema Internacional de Husos Horarios, al que este país se sumó en 1920, a Argentina le corresponde el de menos cuatro horas con respecto al del meridiano de Greenwich (GMT), pero en los últimos años utilizó el de menos tres horas.

El Gobierno que preside Néstor Kirchner ha señalado que el atraso de una hora puede resultar beneficioso para las provincias del oeste cercanas a la cordillera de los Andes, como Mendoza, pero no para las del este.

Juan Carlos Villalonga, especialista en energía de la organización ecologista Greenpeace, dijo hoy a EFE que "no hay prácticamente ningún dato creíble que fundamente la validez del cambio de horario".

Luego de quejarse por la "politización" de los problemas energéticos, el experto sostuvo que "lamentablemente este es un tema que aquí se discute cada vez que hay una crisis en lugar de tomarlo con seriedad".

Villalonga recordó que en 1999 fue aprobada una ley que además de establecer el cambio de horario entre octubre y marzo en Argentina, invitó a los otros países del Mercosur (Brasil, Paraguay y Uruguay) a coordinar sus horas oficiales y los cambios de huso horario.

"En términos de ahorro, esta es la peor alternativa. Quizás durante el siglo pasado era efectivo que amaneciera más temprano, pero hoy el mundo es otro, la sociedad cambió y hay muchas actividades que se desarrollan durante las 24 horas", evaluó.

A eso se añade la particularidad de que el territorio argentino "tiene forma de cono" y "no está dividido horizontalmente de manera nítida", lo que a juicio del especialista también dificulta la coexistencia de dos husos horarios.

En ese orden, dijo que en el sur del país "hay provincias que abarcan desde la costa en el Atlántico en el este hasta los Andes en el oeste", por lo que "sería una locura total que haya distintas horas en lugares que horizontalmente están en el mismo lugar".

Para Villalonga, la discusión sobre el cambio de hora se da en el contexto de la "pésima actuación" del Gobierno ante "la crisis energética más anunciada de la historia del país y de la que las autoridades siempre estuvieron a la zaga".

EFE

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