Fond Verettes (Haití) - Las autoridades temen que unas 1.000 personas podrían haber muerto en una aldea de Haití debido a las inundaciones y deslizamientos que asolaron este país y la vecina República Dominicana.
Por lo menos 417 cadáveres han sido recuperados en la República Dominicana, y un funcionario dijo que unas 400 personas desaparecieron. El embajador estadounidense en la República Dominicana se trasladó el jueves por la mañana a la aldea fronteriza de Jimaní para sopesar los daños.
"La situación es preocupante y buscamos la forma de enviar más dinero", dijo el embajador Hans Hertell tras inspeccionar la zona.
El gobierno dominicano declaró Jimaní zona de desastre, y el presidente Hipólito Mejía declaró día de luto nacional.
"El daño y las pérdidas humanas han sido de tal magnitud", dijo Mejía en su declaración, y agregó que el envío de ayuda tiene "un elevado interés nacional".
Los soldados estadounidenses y canadienses, enviados a Haití después que los insurgentes derrocaron al presidente Jean Bertrand Aristide el 29 de febrero, acudieron a Mapou, a 50 kilómetros al sudeste de la capital haitiana de Puerto Príncipe. El gobierno provisional de Haití apenas puede suministrar los servicios públicos desde que el gobierno de Aristide dejó al país con las arcas vacías.
Unas 1.000 personas podrían haber muerto en la aislada aldea, dijo Margarette Martin, representante gubernamental en la región cercana a Jacmel. Sin embargo, solamente unos 300 cadáveres han sido hallados hasta ahora, dijo el doctor Yvon Lavissiere, director de salud de la región.
"En Mapou, la situación es seria porque la totalidad de la aldea está sumergida por el agua", dijo el teniente coronel de la infantería de marina estadounidense Dave Lapan, vocero de la fuerza multinacional destacada en Haití. "Luchamos además contra el tiempo porque el clima se está haciendo nuevamente adverso".
Los soldados llevaron agua y suministros a Mapou y los funcionarios haitianos intentaron determinar cuántas personas murieron y cuántas desaparecieron.
Mientras tanto, en la aldea fronteriza haitiana de Fond Verrettes los soldados repartieron el jueves alimentos entre centenares de sobrevivientes, y distribuyeron toldos de plástico a las familias que buscaban cobijo.
La lluvia cayó copiosamente el fin de semana en la isla de La Española, que comparten la República Dominicana y Haití.
De más de 450 cadáveres recuperados en Haití, unos 100 fueron encontrados en la aldea meridional de Grand Gosier, dijo la directora de Protección Civil Marie Alta Jean Baptiste. Otros 50 cadáveres fueron encontrados en otros lugares de Haití, según las autoridades.
En Fond Verrettes, más de 158 personas desaparecieron y son dadas por muertas.
Las autoridades dominicanas enterraron inmediatamente más de 250 cadáveres, algunos donde fueron encontrados y otros en fosas comunes. Las autoridades dijeron a sus familiares que no hubo tiempo para identificar muchos de los cadáveres porque estaban muy descompuestos y planteaban un peligro para la salud pública.
Jimaní se encuentra a unos 160 kilómetros al este de Santo Domingo, y la mayoría de sus residentes son inmigrantes haitianos.
AP