Guadalajara (México) - Mercosur y la Unión Europea reconocieron hoy que han realizado "progresos" en la etapa final de la negociación de un Acuerdo de Libre Comercio y que por tanto mantienen la voluntad política de concluirlo en octubre.
Los ministros de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la Comisión Europea, que negocia en nombre de la UE, se reunieron en Guadalajara para clarificar posiciones y analizar las últimas ofertas presentadas la semana pasada por ambas partes.
El canciller brasileño, Celso Amorím, informó en rueda de prensa que fue una reunión "muy positiva y productiva" en la que hubo mejor entendimiento sobre lo que ofrece cada parte, pero reconoció que "todavía hay mucho trabajo que llevar a cabo".
En el mismo sentido se expresó el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, quien dijo que si se quiere lograr un acuerdo "ambicioso" todavía hay que avanzar, en alusión a que ambas partes deben todavía mejorar sus ofertas de acceso al mercado.
"Existe posibilidad de mejorar y parte de esa mejoría puede provenir de una clarificación en la oferta de Mercosur, algunas cuestiones son substanciales, porque son líneas rojas en esta negociación", advirtió el comisario europeo.
El ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna, reconoció también que queda "trabajo adicional" por lo que darán instrucciones a los negociadores de ambas partes para continuar tras la aportación de "nuevas ideas" y "un claro entendimiento sobre posiciones mutuas".
"Es muy importante entender en donde están las demandas y cuáles son las limitaciones", subrayó Amorim.
Tanto los ministros sudamericanos como los comisarios europeos declinaron dar detalles sobre los avances de esta jornada, pero insistieron en que lo más importante es que se han explicado posiciones.
Sin embargo, Amorím precisó que clarificaron asuntos como el hecho de que la reglamentación de los países sudamericanos "no tiene ningún objetivo de practicar políticas fiscales discriminatorias", tema de gran interés para los europeos.
El comisario europeo de Agricultura, Franz Fishler, informó por su parte que en las conversaciones de hoy no se ha hablado de los subsidios agrícolas, por ser un tema que forma parte de la negociación multilateral de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio.
La UE en su última oferta ofreció liberalizar hasta un 98 por ciento el acceso global al mercado europeo de los productos de Mercosur.
Sin embargo, la UE espera en contrapartida que Mercosur abra más su mercado en servicios, inversiones y compras públicas o una mayor protección a productos de calidad europeos y pide garantías de que sus productos o proveedores de servicios pasen una sola aduana dentro del bloque regional.
Mercosur desea por su parte que la UE mejore su oferta en el sector agropecuario y en otros asuntos tales como el acceso temporal de profesionales de la región a países europeos.
La próxima ronda negociadora se celebrará el próximo 7 de junio en Buenos Aires.
La UE es el primer socio comercial de Mercosur con un comercio mutuo de 49 millones de dólares en 2003.
El Acuerdo de Asociación, que incluye el libre comercio, que la UE negocia con Mercosur desde hace cinco años, también prevé un diálogo político reforzado.
"Si tenemos éxito en esta negociación, por qué no lo vamos a tener en otra", bromeó el canciller brasileño en alusión a la negociación paralela del ALCA, que salvo Cuba incluya a todo el continente americano.
EFE