El precandidato colorado Guillermo Stirling y el diputado quincista Daniel García Pintos utilizaron anoche el ejemplo de una mujer que admitió en la reunión haberse cambiado del Frente Amplio para el Partido Colorado para "hacer algo por el país", como símbolo de la cantidad de personas que advierten con el tiempo las diferencias "éticas" y "morales" entre la izquierda y su colectividad política.
En la penúltima etapa de su recorrida de ayer por Canelones y Montevideo, Stirling paró sobre las 21 horas en la sede central de Fuerza Nueva Colorada (FNC), la agrupación del diputado García Pintos, para referirse al ejemplo de esa mujer que cambió el "doble discurso" de Tabaré Vázquez y el "país gris" que proclama la izquierda como contraposición de la fuerza política que procura seguir "trabajando por el futuro" del país, y definió a aquella nueva simpatizante colorada como "una persona con sentido común".
Stirling acusó no sólo a Vázquez de "doble discurso", por lo prometido ante empresarios en Buenos Aires y lo que pregona en Uruguay, sino a "la bancada" parlamentaria del Encuentro Progresista de ser "la contra del país". El ex ministro puso como ejemplo el reciente convenio de inversión que el país suscribió con Finlandia recordando que la izquierda votó en contra en el Parlamento. "Hay que actuar con ética, con moral en la política", subrayó Stirling.
Mientras esperaba la llegada del candidato, García Pintos pronunció un largo discurso en el que, en una parte, se refirió a la eventualidad de un balotaje entre Vázquez y un dirigente del Partido Nacional. Anunció entonces que "si ahora en noviembre tenemos que votar a un candidato blanco, lo vamos a hacer".
De todos modos, García Pintos recordó que los colorados "no olvidamos" que el Partido Nacional en la Junta Departamental "votó en contra del pueblo, votó con los comunistas de la Intendencia" a favor de la tasa de saneamiento en 2001.