ROCHA | EDUARDO GONZaLEZ
Por unanimidad, la Junta Departamental habilitó al intendente, Irineu Riet Correa, a proseguir las negociaciones con los empresarios noruegos, que tienen previsto invertir en este departamento.
En un plazo no mayor a los quince días, estaría pronto el contrato que ligue a las partes, anunció a El País, el escribano, Alberto Rocca, representante de la comuna.
La resolución de la Junta fue aprobada por 31 votos en 31 legisladores presentes.
Por su parte, los técnicos de la comuna se disponen conjuntamente con sus pares de la consultora Inver S.A. y de los propios empresarios noruegos, a la redacción del contrato de anticresis.
El contrato permitirá ceder en usufructo a los inversores, por un plazo de treinta años, importantes predios pertenecientes a la comuna, en donde se asentarán diversos proyectos productivos.
Los mencionados bienes inmuebles refieren a unas 280 hectáreas, ubicadas en los ingresos de la capital rochense, en el paraje La Zeta y 40 hectáreas con frente al océano y próximas al Puerto de La Paloma, en donde hoy se ubica el camping de La Aguada.
En el primer predio los empresarios noruegos han anunciado que instalarán un polígono industrial alimentario, como base de exportación hacia los mercados de Europa y Brasil, y en las actuales instalaciones del camping, diversos centros en materia de atención turística.
La comuna, de firmarse el contrato, recibiría en un plazo no mayor a las seis semanas, una suma de hasta 13 millones de dólares, para ser volcadas a lo que se denomina el saneamiento económico.
Posteriormente, los noruegos se harían cargo de los créditos salariales adeudados por la comuna y de la cancelación de adeudos con la mutualista local y otros proveedores, se informó.
Rocca dijo que al lograrse el acuerdo, el plazo y el dinero que se adelantará, ahora queda la redacción del contrato. "Es un tema de diez días a lo sumo, máximo quince días", precisó.
PUNTUALIZACIONES. Al brindar su aprobación a las negociaciones del intendente, la Junta expuso algunas puntualizaciones, entre ellas, que una vez celebrado el contrato deberá someterse —para la anuencia correspondiente— a la consideración del cuerpo para su aprobación.