SANTIAGO | AFP
Un oficial y tres subalternos de la Policía Nacional de Bolivia permanecían detenidos ayer en un recinto policial del norte de Chile, tras el incidente en la frontera entre ambos países, donde un transportista chileno resultó herido de bala, informó el Ministerio del Interior chileno.
El incidente se produjo la noche del pasado domingo en la zona fronteriza de Visviri, donde un grupo de policías bolivianos entró en territorio de Chile e intentó controlar a cuatro camiones chilenos que se dirigían a la frontera, indicó la versión del ministerio.
Cuando los transportistas quisieron evadir el control, hubo una persecución y una balacera, en la que resultó herido en su pierna derecha el camionero Samuel Luza, internado de urgencia en un hospital.
Los otros transportistas rodearon con sus vehículos a los policías bolivianos, hasta que llegó al lugar un contingente de carabineros que detuvieron a cuatro miembros de la patrulla, mientras un quinto policía logró huir y cruzó la frontera, según relataron los camioneros.
REPETICION. Este fue el segundo incidente en la frontera en los últimos seis días, luego que el martes pasado la Policía chilena de Carabineros interceptó a cuatro bolivianos, aparentemente militares, que instalaron una bandera de su país en la zona de Chilcaya.
Tras el nuevo incidente, Chile estudiaba la posible entrega de una nota de protesta, mientras la justicia militar iniciaba una minuciosa investigación para determinar la suerte que correrán los policías bolivianos apresados en Visviri.
La Cancillería boliviana envió a Santiago una explicación que el Gobierno chileno consideró "satisfactoria", según manifestó el ministro del Interior José Miguel Insulza.
El canciller boliviano Juan Ignacio Siles calificó al hecho como un "pequeño incidente" fronterizo.
"Tenemos información no oficial de un pequeño incidente a raíz de un pequeño intercambio de disparos", agregó la nota boliviana.
ACCESO AL MAR. La tensión entre Chile y Bolivia se agudizó en los últimos seis meses, por la insistencia del gobierno del presidente Carlos Mesa de obtener un acceso soberano al Océano Pacífico, por territorios del norte chileno.
El gobierno del presidente Ricardo Lagos rechazó esa demanda, sobre la base de que los límites entre las dos naciones quedaron establecidos en un tratado bilateral.
Las relaciones entre los dos países se mantienen a nivel consular, después que Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Chile hace 26 años, en el marco de su aspiración de una salida al mar.
"Nosotros lamentamos este incidente, que está directamente vinculado con el contrabando y no tiene ninguna connotación política", dijo el vocero del Consulado General de Bolivia en Santiago, Iván Camarlinghi
"Esperamos que no sea un atropello más", declaró por su parte el presidente de la Confederación de Dueños de Camiones, Mauricio Cordaro.
"Existe una hostilidad permanente de funcionarios bolivianos hacia nuestros transportistas. Esto en gran parte debido al clima antichileno que se ha creado desde el año pasado en la nación vecina", afirmó el dirigente.
Sindicalistas rechazan referéndum por el gas
LA PAZ
Miles de manifestantes descendieron ayer desde la ciudad de El Alto para realizar un cabildo en pleno centro de La Paz, provocando un descomunal congestionamiento de tránsito, para ratificar el rechazo de la Central Obrera Boliviana (COB) al referéndum sobre los hidrocarburos, que se celebrará el 18 de julio.
Sindicales y líderes radicales indígenas rechazan el referéndum convocado por el Gobierno y exigen la nacionalización de los hidrocarburos.
A esas demandas generales se suman las de algunos sectores, como el de los docentes, que están en huelga desde hace 15 días y que son, hasta ahora, los más radicales en sus manifestaciones.
La movilización de ayer transcurrió sin incidentes, aunque bajo el estruendo de los petardos de dinamita en el aire y bajo fuerte control policial.
En el cabildo en la Plaza San Francisco, a escasas diez cuadras del Palacio de Gobierno, en pleno centro, el secretario ejecutivo de la COB, Jaime Solares, anunció que a partir de ahora "las medidas de protesta serán cada vez más intensas y no pararán hasta que el gobierno anuncie la nacionalización de los hidrocarburos o el presidente (Carlos) Mesa convoque a elecciones en 6 meses o se vaya a su casa".
El líder de los indígenas aymaras, Felipe Quispe, manifestó que "a partir de ahora declaramos la guerra por el gas", tras rechazar el referendo popular organizado por el presidente Carlos Mesa.
"En octubre (cuando dimitió Sánchez de Lozada a raíz de una revuelta popular) el pueblo se pronunció por la nacionalización del gas y no es necesario organizar un referéndum", añadió Quispe.
El presidente Mesa desafió a los opositores a la consulta popular: "Atrévanse al referéndum, demuéstrenme que ustedes representan la voluntad del pueblo", dijo en una entrevista difundida el domingo en una red televisiva de su propiedad. ANSA