Pekín - El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, abogó hoy en Pekín por un estrechamiento de las relaciones con China para que ambas potencias emergentes puedan imprimir su huella en los asuntos de preocupación internacional.
En una entrevista publicada en el diario en inglés China Daily, en el segundo día de su visita oficial de cuatro días a China, Lula calificó a Brasil de "mayor país en desarrollo del hemisferio occidental" y a China de "mayor país en desarrollo del hemisferio oriental".
"Brasil y China comparten la visión de un orden internacional más justo y más equitable, basado en la multipolaridad y en el respeto de la legalidad internacional", declaró el presidente brasileño cuyo viaje a China se produce 30 años después del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.
"Esta convergencia de puntos de vista abre la posibilidad de que podamos desarrollar una coordinación creciente conjuntamente con otros países en desarrollo para que nuestros intereses sean tomados en cuenta en los debates sobre las grandes cuestiones internacionales", agregó.
Lula tenía que reunirse este lunes con el presidente chino Hu Jintao.
El presidente brasileño dijo que los dos países compartían muchos intereses y deberían formar una amplia alianza.
China y Brasil ya unieron sus fuerzas el año pasado para lanzar el G-20, el grupo de grandes países emergentes que hizo frente a los países ricos durante la fracasada conferencia de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Cancún (México) al considerar que éstos no habían reducido suficientemente sus subsidios agrícolas.
También se opusieron a la invasión de Irak liderada por Estados Unidos.
"Muchas son, por ejemplo, las perspectivas de trabajar conjuntamente en el debate para reforzar y renovar las Naciones Unidas", dijo el presidente brasileño.
"Ambos países apoyan una expansión del Consejo de Seguridad, así como una mayor participación de los países en desarrollo", agregó.
China es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y Brasil busca apoyos para lograr un puesto permanente.
Lula, defensor de los pobres, indicó que los dos países tenían igualmente mucho que ofrecer en el comercio global, destacando su éxito con el G-20.
"También podemos trabajar juntos para concluir el ciclo de Doha, dentro del mandato y del calendario acordados", dijo en la entrevista.
"La cooperación entre Brasil y China en la OMC ha constituido sin duda un elemento fundamental para reforzar la cohesión en el seno de G-20, un grupo formado por países en desarrollo con una voz fuerte en las negociaciones".
Tras la reunión con Hu, Lula viajará a Shanghai, donde participará en una conferencia patrocinada por el Banco Mundial sobre la reducción de la pobreza, objetivo clave del G-20.
En el ámbito bilateral, Lula desea aumentar las exportaciones a China para ayudar a la maltrecha economía brasileña y está acompañado de una importante delegación de empresarios y siete ministros.
Brasil es el principal socio comercial de China en América Latina y China es el cuarto socio comercial de Brasil, según el ministerio de Comercio.
El comercio bilateral totalizó 7.990 millones de dólares en 2003, ocho veces más que 10 años antes.
El ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim, declaró por su parte que este viaje también reforzará la relación con el Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.
Estos lazos deberían solidificarse aún más durante la próxima visita a China del presidente de Argentina, Néstor Kirchner, prevista del 28 de junio al 2 de julio, al frente de una importante delegación.
AFP