GUILLERMO ZAPIOLA
Cannes no es solamente cine. En el famoso festival que terminó ayer hubo, por cierto, arte cinematográfico, y la prensa internacional que siguió las exhibiciones ha señalado un más que respetable nivel de calidad en el material exhibido en concurso y fuera de él. Pero esa es únicamente una de las caras de la moneda. Cannes es también el mercado, el glamour, la fiesta, la celebración, la beneficencia, el anuncio de nuevos rodajes (ver recuadro) y el equilibrio de toda una serie de elementos diversos. De todo ello hubo en el festival este año.
CAMBIOS. Uno de los aspectos que llamaron la atención en Cannes este año fue el cambio de criterio con respecto al cierre de la competición, que incluyó un encuentro final del jurado oficial con la prensa para comentar sus fallos. De acuerdo a ese nuevo plan, el ganador de la Palma de Oro fue proyectado ayer en presencia de todo su equipo.
Cannes parece haber logrado este año lo que no llegó a redondear cabalmente el anterior: un gran nivel de programación en competencia, y un clima festivo que culminó en el festejo popular que inundó las calles de música, con un concierto en el que participaron entre otros Alanis Morissette, Lara Fabian, Sheryl Crow, Elvis Costello y Diana Krall. No es poca cosa, además, que Cannes haya podido salir prácticamente indemne del conflicto de los temporeros del espectáculo, que tuvieron un espacio para sus reclamos pero no estorbaron realmente el desarrollo de la fiesta.
HUMANITARIOS. Cannes concedió también un espacio a las propuestas humanitarias. Sharon Stone y Liza Minelli asistieron junto a otros 550 invitados, a una gala-subasta contra el Sida organizada en Mougins, cerca de Cannes, y en la que se recaudaron 2 millones de dólares. Para la tradicional velada caritativa en beneficio de la Amfar (American Foundation for Aids Research), la asociación fundada por la actriz Liz Taylor, los invitados debieron pagar entre 25.000 y 100.000 dólares por mesa. Entre los asistentes estuvieron el actor mexicano Gael García Bernal, los diseñadores Donatella Versace, Giorgio Armani y Calvin Klein, el presidente de Miramax Harvey Weinstein, Alexandra Kerry (hija del candidato demócrata a la Casa Blanca), venida en Cannes para presentar un corto metraje, Jerry Hall (ex novia del cantante Mick Jagger), el cantante Rod Stewart, la cantante Sheryl Crow, las tenistas Serena Williams y Monica Seles, el estilista Kenneth Cole, la millonaria Ivana Trump y la modelo Eva Herzigova también asistieron a la gala.
El Festival de Cannes ha cumplido también funciones de laboratorio o incubadora de nuevos talentos. Por ejemplo, el argentino Diego Lerman recibió el Premio Opening Shot (dotado por 40.000 euros) para su proyecto Mientras tanto y el catalán Jaime Rosales fue invitado por la Cinefundación del festival para escribir su próximo guión y darlo a conocer cuanto antes.
MERCADO. La muestra oficial de Cannes y su el Mercado del Film han mantenido tradicionalmente una relación del tipo "juntos pero no revueltos". Hoy siguen siendo universos separados, pero las fronteras se han vuelto bastante aleatorias.
Las grandes estrellas no tienen problemas en acercarse al Mercado y utilizarlo con fines promocionales. Este año se vio, por ejemplo, a Andy García ingresando a una pequeña sala de apenas media docena de filas de butacas, y con ayuda de periodistas y televisoras convertir una exhibición de su film Modigliani en un acontecimiento mediático, completada con una fiesta digna de la selección oficial. Por su parte, Omar Sharif llegó a Cannes para promover una serie de cortos producidos para la televisión.
El cine que viene
Según se anunció en Cannes, el cineasta Roland Joffé (La misión, Los gritos del silencio) filmará una película sobre la vida de Christopher Marlowe, considerado por algunos críticos literarios e historiadores, como el verdadero autor de las obras de William Shakespeare. Se trata de una coproducción ítalo-francesa cuyo rodaje comenzará en Belgrado, Venecia, Roma y Londres.
El alemán Tom Tykwer (el de Corre, Lola, corre) llevará por su parte a la pantalla el best-seller mundial El perfume, de Patrick Suskind, será dirigida por Tom Tykwer. El film será producido por Constantin Films, con un presupuesto de 50 millones de euros. El protagonista será Orlando Bloom o Leonardo Di Caprio.
Benicio del Toro interpretará al Che Guevara en la película que le dedicará el norteamericano Steven Soderbergh, el director de Traffic, Vengar la sangre y La gran estafa. El libreto fue escrito por el directo Terrence Malick (La delgada línea roja), y el rodaje se llevará a cabo en América Latina el próximo año.
Tras su Diarios de motocicleta, el brasileño Walter Salles dirigirá Linha do pase, una película dedicada al mundo del fútbol a través de la historia de cuatro hermanos. La película será codirigida por Daniela Thomas, colaboradora de Salles en Tierra extranjera. El director acaba de terminar con Naomi Watts su primera película en inglés, Dark Water, ‘remake’ de una película de terror japonesa.
En su próximo documental, el activista y cineasta Michael Moore (Bowling for Columbine) se propone explorar el tema de los seguros médicos en Estados Unidos. El punto de partida fue un fragmento del programa de televisión de Moore La cruel verdad, donde se descubrió que un seguro médico había aprobado un trasplante de riñón para un paciente, pero se negaba a pagar por el transplante de páncreas que el mismo paciente necesitaba también. Moore y sus técnicos realizaron un sepelio simbólico del paciente frente a las oficinas del seguro médico, y lograron que pagaran la operación.