JOSE MASTANDREA
Llegó a Peñarol casi en puntas de pie. De un día para otro, se incorporó a los trabajos en Los Aromos con el plantel principal. Pero claro, Diego Pérez tuvo que cargar con el peso de la historia. De esa que tienen los volantes aurinegros, la de ser los tractores del mediocampo, los que apuntalan y empujan al equipo hacia adelante. Y ayer, el ex-Defensor Sporting, redondeó una gran actuación. Fue de los mejores. Marcó, corrió, entregó bien la pelota y anotó un gol clave: el 2 a 0 cuando Liverpool pretendía igualar el encuentro.
—¿Conforme, supongo?
—Sí, por suerte sí. Se ganó otro partido difícil.
—¿Pudo haber sido una de tus mejores actuaciones desde que llegaste a Peñarol?
—Puede ser sí... pero uno no se fija en eso sino en tratar de dar lo máximo partido a partido. A veces las cosas salen y otras no. Pero si uno deja todo en la cancha, es más factible que se den.
—No debe haber sido fácil adaptarse a jugar en un grande...
—No, claro. Todo lleva su tiempo. Con el "Boya" (Pereira) queríamos acoplarnos lo más rápido posible. Tratar de no sentir el cambio pero es un proceso natural que hay que cumplir. Es diferente, sin dudas.
—Este Peñarol es muy diferente al del comienzo de la temporada.
—Es que se fue afianzando de a poco. Se mejoró mucho en todas las líneas. Pasa por una buena defensa, un buen trabajo de mediocampo y cuando llegamos en ofensiva, convertimos. No es algo aislado. Es un conjunto de cosas.
—Además, los triunfos ayudan.
—Claro. Las victorias dan confianza para seguir trabajando. Para dar lo máximo, para seguir adelante. También para corregir lo que haya que corregir. Lo importante es que volvimos a sumar. Ojalá podamos seguir con esta racha.
—Festejaste mucho el gol...
—Sí... uno siempre tiene la ilusión de hacer un gol y bueno... era una materia pendiente desde que llegué al club por eso lo festejé así, por eso lo grité de la forma que lo grité.
—¿Siguen pensando que este torneo es partido a partido?
—Y sí... no dependemos de nosotros sino de los demás. Si dependiera de nosotros sería diferente. Sabemos que hay que ganar. Que hay que tratar de llevarse los tres puntos cada fin de semana para ver qué pasa después. Por ahora lo estamos logrando...
Diego Pérez salvó la materia que tenía pendiente desde que llegó a Peñarol: el gol. El todo-terreno cumple con los requisitos necesarios para ocupar un lugar en el mediocampo aurinegro. Deja el alma en cada pelota y el corazón en cada corrida.