NO sin ironía, uno de los comensales invitados al almuerzo organizado por el Sr. López Mena, ferviente admirador según parece, del candidato del Frente Amplio Encuentro Progresista Nueva Mayoría, (nada más por ahora), hacía el comentario siguiente: "si hubiera cerrado los ojos, hubiera creído que se trataba de un político local opositor a Kirchner", ya que Vázquez suele deshacerse en elogios respecto del Presidente argentino, al referirse a la mejoría económica del país. Sin embargo, hablaba de la recuperación experimentada por el Uruguay y en este caso, lo bueno solo se debía a benéficos factores externos, sin relación con alguna buena medida del gobierno, a la vez de hacer hincapié en su vulnerabilidad.
UNA fragilidad que no se puede desconocer y a la que la gente de su partido poco contribuye a robustecer, con sus dichos y acciones. Porque al mismo tiempo que Vázquez hacía un discurso en el que aseguraba que es intención de su gobierno, de ganar los comicios, respetar los contratos y abrir la puerta a los capitales y a los inversores, representantes de su grupo en el Parlamento hacían todo lo posible por impedir la subasta de las líneas celulares. Justamente una importante inversión para el país, dado que el área de las comunicaciones es vital y la mayor competencia siempre contribuye a bajar los precios, lo cual naturalmente aporta beneficios a los usuarios y la actividad económica en general.
Furiosos con el resultado de la subasta, luego ciertos dirigentes de Sutel, uno de los gremios que acompaña al F.A. etc., embravuconados lanzaban amenazas anunciando que cuando llegue al poder el Frente, los "sacarán a patadas" a estos inversores. Podría decirse que no son más que frases de despecho, de parte de quienes no toleran nada que les venga a romper su nido, pero no es sólo eso. Esas reacciones se justifican en la misma prédica de los dirigentes del Frente y su candidato.
ESTE señor y los suyos, con ofensivo desparpajo y ni gota de vergüenza, cambian de discurso, de conceptos y de anuncios, al realizar de continuo mucho más que un doble discurso.
Se trata de posturas tan contradictorias y tan falsas, que es difícil creer que la gente no se dé cuenta. Bastaría con observar con más atención no sólo lo que dicen, sino lo que hacen, en su estrategia de impedir cualquier cambio, como los que a duras penas se han podido hacer. Ley de puertos, subasta de contenedores, desmonopolización de los seguros, reforma de la Seguridad Social, el marco regulatorio de la electricidad, etc., por poner algunos ejemplos a los que siempre se han opuesto.
LA lista de acciones y de aseveraciones contrarias que emergen desde la izquierda, en contraposición con la imagen que el Candidato se preocupó por dar en el Alvear, una oratoria ya de por sí bien distinta a la realizada en otro ámbito el día antes, es demasiado larga, pero para terminar, bien vale reflexionar sobre el pensamiento de fondo de Mujica, según lo publicara el domingo Carlos Maggi, de acuerdo a las afirmaciones realizadas por él mismo, en un libro llamado "El complejo de Próspero", editado hace unos años
Teniendo presente sus recientes advertencias durante un rapto de sinceridad, cuando alertaba a sus correligionarios en cuanto a no asustar a los burgueses, al tiempo de poner de ejemplo a Castro, quien en Sierra Maestra no anunciaba que era marxista leninista, hay que detenerse en el significado de sus palabras.
... "trabajar justo lo necesario y vivir con sobriedad, con humildad, disparando a la miseria, pero lo justo, MAS BIEN MENOS QUE MAS, porque es bíblico que si la felicidad existe, está más cerca de los pobres... Este país se divide en dos tajadas, o contra el imperialismo o a favor de él".
EL credo de Mujica, si bien se envuelve en un ropaje espiritual, es un himno a la chatura, a la famosa "uruguayez". Pretende un futuro de nación estancada, su evidente aspiración es nivelar hacia abajo. Esa es lamentablemente, la visión y el preocupante proyecto de país, de "este intelectual disfrazado de rústico", como bien dijera el articulista. Este líder de pasado terrorista, del cual nunca han abjurado ni él ni sus compañeros, enfoca el futuro del país en estos tintes tan grisáceos y lo más grave y no debería nunca soslayarse, es que se trata de quien lidera la mayor fuerza electoral del Frente.
Poco eficaz
Por más escalofriantes que resulten las cifras, la línea de acción en las campañas contra el tabaquismo, parece ser poco eficaz. Bastaría con tomar conciencia de que el humo del cigarrillo contiene componentes cancerígenos y que, por su culpa un millón de personas muere por año en América Latina. Para colmo, 150 mil de ellas pagaron un precio tan alto solamente por ser fumadores pasivos. No es necesario aclarar que, una vez presa de la adicción es muy difícil desembarazarse de ella. Por tanto, lo que resulta inadmisible es el reclutamiento permanente de nuevos adictos que se realiza, especialmente entre los niños y los jóvenes, con el fin de asegurarse un mercado cautivo. Todo ello ocurre ante la más absoluta pasividad de las autoridades y los legisladores que nunca han asumido su responsabilidad en la lucha contra este mal evitable. Se cumplen nada menos que ocho años (mayo de 1996) desde que el Poder Ejecutivo aprobó el Decreto 203/996 que prohíbe fumar en oficinas públicas y dentro de todo local donde permanecen personas, en especial donde se expendan o consuman alimentos. ¿De qué ha servido? ¿Quién hace cumplir esta norma? Dado que se trata de un producto nocivo para la salud, ¿por qué aún carecemos de una ley reglamentada que prohíba y penalice su consumo en cualquier sitio cerrado donde se reúnan las personas? ¿Qué esperan para generar mecanismos de protección contra el reclutamiento de nuevos consumidores de tabaco entre los más jóvenes?