El pesquero uruguayo "Maya V", apresado en Australia en enero pasado por pescar ilegalmente bacalao de profundidad, contribuirá en el futuro a proteger los recursos marinos australianos, informaron ayer viernes fuentes oficiales.
Los ministros de Pesca, Ian Macdonald, y Justicia, Chris Ellison, anunciaron mediante un comunicado de prensa que habían decidido que el barco se utilizara como parte del entrenamiento de las autoridades pesqueras y para simular detenciones en alta mar.
Los dueños del "Maya V" no han recurrido contra la detención del navío, por lo que la nave ha pasado a ser propiedad del Estado australiano.
El mes pasado, Camberra vendió las 191 toneladas de bacalao de profundidad y 64 toneladas de sardina usadas como cebo que confiscó al barco uruguayo, por unos 1,5 millones de dólares (dos millones de dólares australianos).
El cargamento fue adquirido por la empresa "Austral Fisheries" y el dinero derivado de la transacción se guardará en un fondo hasta que finalice el caso judicial.
El bacalao de profundidad, conocido como pez dentado de la Patagonia o merluza negra, que de adulto llega a medir dos metros, era una especie poco conocida hasta que pescadores chilenos atraparon uno de ellos en 1982.
Desde entonces, se ha convertido en un manjar gastronómico y el precio de cada ejemplar puede alcanzar hasta los 1.000 dólares.
Treinta y dos marineros del Maya V fueron condenados el pasado 1o. de abril a una multa de 760 dólares cada uno por faenar sin autorización en aguas australianas, después de haberse declarado culpables el pasado 5 de marzo.
Entre tanto, el capitán del Maya V, el uruguayo Charles Thomas Peña, y los oficiales del barco, Manuel Torres Regueira, Francisco Sánchez Wellmann y los hermanos José Armando y Luis Custodio Márquez Saldivia, son juzgados en un proceso aparte.