BUENOS AIRES | AP
La justicia argentina condenó a tres años de prisión a María Julia Alsogaray, ex funcionaria emblemática del gobierno de Carlos Menem, por el delito de enriquecimiento ilícito.
María Julia es la primer ex miembro del gobierno de Menem —salpicado por múltiples denuncias de corrupción— en ser sentenciada por un tribunal.
La ex funcionaria escuchó en silencio la sentencia tras 20 días de juicio en los que no pudo explicar cómo amasó una fortuna millonaria con su salario público.
Además de la condena, los magistrados la inhabilitaron por seis años para ejercer cargos públicos. Alsogaray deberá devolver, además, 500.000 dólares y 622.000 pesos (unos 210.000 dólares más), cuyo origen legal no pudo justificar.
Además de la prisión, ahora la ex funcionaria deberá enfrentar otras 28 causas relacionadas con delitos de malversación de fondos y corrupción.
De manera ininterrumpida desde que Menem llegó a la presidencia en 1989 hasta que abandonó el poder en diciembre de 1999, Alsogaray fue desde asesora del presidente a encargada de la privatización de las empresas estatales de telefonía y siderurgia y secretaria de Medio Ambiente.
SIMBOLO. Ingeniera e hija del veterano dirigente derechista Alvaro Alsogaray, su incorporación al gobierno fue un símbolo de la alianza del peronista Menem con los sectores más conservadores, cuyos programas económicos adoptó el ex mandatario.
Antes de asumir funciones en el gobierno, Alsogaray había consignado en su declaración de bienes de 1989 la propiedad de un departamento, dos automóviles y otros bienes de menor valor.
Una década más tarde entre sus bienes ya se incluían un apartamento en el centro de Nueva York valuado en medio millón de dólares, un petit hotel y cinco apartamentos en Buenos Aires, dos lujosos vehículos y abultadas cuentas bancarias.
En su defensa, Alsogaray alegó durante el juicio que ha sido víctima de una injustificada caza de brujas contra ex funcionarios del gobierno menemista impulsada por la administración de Néstor Kirchner.
La pena aplicada a María Julia Alsogaray es la mitad del máximo que hubiera podido corresponderle: la figura de enriquecimiento ilícito, según el Código Penal argentino, contempla un tope de seis años de cárcel.
La defensora oficial que asistió a la ex funcionaria, Pamela Bisserier, anunció que apelará la sentencia y la consideró "arbitraria" y "carente de toda justificación".