Escasez de energía puede enlentecer el crecimiento

| Pese a ello hay un piso asegurado de aumento de actividad por arrastre de 2003 y del primer trimestre

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RICARDO SOSA

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el gobierno coincidieron en que los alcances de la crisis energética pueden topear el crecimiento previsto para el año, aunque remarcaron que existe un arrastre de 2003 y del primer trimestre de 2004 que alcanzaría para llegar a la meta de 7%, según dijeron ayer fuentes del gobierno y del organismo internacional.

Antes de partir de regreso a Washington luego de casi dos semanas en Uruguay el jefe de la misión, Andrew Wolfe, dijo ayer a El País que la crisis energética puede poner "en riesgo el crecimiento", que tanto el FMI como el equipo económico fijaron, en forma conservadora, en 7%.

Desde el equipo económico se sabe que próximamente va a haber un incremento en las tarifas que "sin tener efecto recaudador van a aumentar los costos del sector privado".

A pesar de ello, está asegurado un "piso" de crecimiento. "El efecto arrastre de 2003 es muy grande", dijo Wolfe, quien adelantó que el incremento en el nivel de actividad en el primer trimestre —desestacionalizado—respecto al período octubre-noviembre podría ubicarse entre 2% y 3%.

Dentro del equipo económico no existe preocupación por la incidencia que pueda tener una suba mayor en la prevista en las tarifas energéticas sobre la evolución de la inflación. "No se ha visto que arrastren otros precios", dijo uno de sus integrantes.

LIQUIDADOS. Ayer tanto Wolfe como el presidente del Banco Central (BCU), Julio de Brun, quitaron dramatismo al efecto que tendrá el atraso en la tercerización de los fondos de recuperación de activos de los bancos liquidados sobre los desembolsos previstos por el organismo para junio.

El titular del Central reconoció ayer a El País que se va a pedir "un waiver" (perdón) al Directorio del FMI por el atraso en el caso de los fondos de liquidación y adelantó que "se incluirá en la próxima Carta de Intención metas de avance sobre la tercerización", y se informará regularmente a la misión "sobre lo que pase".

En la fila para embarcar Wolfe negó que la falta de avance en los fondos de liquidación lleve a que se difieran los desembolsos y dijo que "no hay urgencia" por tratar el tema Uruguay en el Directorio del organismo, en virtud de la buena performance macroeconómica del país.

El técnico se limitó a decir que la misión señaló que "había que empezar a hacer algo" en la definición de los fondos de liquidación. De Brun, por su parte, señaló que "el Fondo es consciente de las dificultades" que afrontó el gobierno.

Si bien admitió que "es probable" que los desembolsos por U$S 200 millones no se hagan en junio De Brun descartó que esto ocurra por el atraso en la tercerización de los fondos. El funcionario dijo que "no hay apuro" en que el FMI apruebe el envío del dinero. "No estamos particularmente presionados por tener el dinero. Además que se postergue dos meses significa menos pago de intereses en tanto no llegan los fondos", recalcó De Brun.

Dentro del equipo económico existe inquietud porque se produzca un "resquebrajamiento" al interior del gabinete frente al crudo frente de batalla que se viene con el sindicato bancario tras el cierre de los fondos de liquidación. Ello se debe a que un ministro del área social es poco proclive a desatar un enfrentamiento con el sindicato en plena campaña electoral.

"Esto puede provocar un señal para adelante que es muy mala para los inversores si no se sigue adelante y dejarse llevar por el pechazo sindical", dijo uno de los funcionarios más duros con AEBU.

El Frente comprendió

El jefe de la misión de FMI, Andrew Wolfe, fue acosado por los medios de comunicación a la salida de cada reunión para conocer la visión del organismo ante un eventual gobierno de izquierda. A la salida del encuentro con el equipo de asesores del Encuentro Progresista se le preguntó sobre si hubo coincidencias en el encuentro y respondió que "bastantes". Ayer casi en la puerta del embarque pretendía eludir el tema pero finalmente dejó una frase hilvanada. "Han comprendido la necesidad de mantener la estabilidad macroeconómica".

Crudo bajó a la espera de mayor producción

La cotización del petróleo cerró por debajo de los $S 40 ayer en el mercado neoyorquino, tras las declaraciones sauditas favorables a un alza de dos millones de barriles diarios en la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pocas horas antes de una reunión informal del cartel que se celebra hoy.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex) el barril de crudo de referencia, tomado en cuenta para las compras uruguayas de petróleo, para entrega en julio, perdió 87 centavos a U$s 39,93, luego de ceder 58 centavos el jueves.

Es claro que los sauditas quieren aumentar su producción en un monto significativo, dijo Jim Burkhard, analista del Cambridge Energy Institute. Parece que hacen lo que pueden para moderar los precios, agregó.

El ministro saudita del petróleo, Ali Al-Nouaimi, dijo ayer que su país va a proponer un aumento del tope de producción de la OPEP de más de dos millones de barriles por día (mbd), lo cual elevaría ese límite a 25,5 mbd.

La delegación saudita dio a entender que Riad podría ir incluso más allá.

Si hay necesidad de más petróleo, somos capaces de proporcionarlo y lo proporcionaremos, indicó una fuente saudí.

Los ministros de la OPEP están reunidos en Amsterdam, en donde —tras fuertes presiones de los países industrializados— sostendrán hoy, al margen de un foro sobre la energía, una reunión informal destinada a responder a la disparada de precios del crudo.

El director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Claude Mandil, consideró ayer en Amsterdam que la propuesta saudí es "un paso en la buena dirección".

"Pienso, sin duda, que es un paso en la buena dirección", declaró el director ejecutivo de la AIE, que representa los intereses de los países consumidores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"En primer lugar estoy feliz porque Arabia Saudita reconoce que las cuestiones de suministro desempeñan un papel en la situación actual y que los precios altos pueden perjudicar a la economía", agregó Mandil.

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