PABLO D. MESTRE
En los primeros 10 días del presente mes, la remisión de leche a Conaprole tuvo un incremento del 12% respecto al mismo período del año pasado. Eso no es poca cosa, más si se tiene en cuenta que en abril no hubo variación de la cifra comparativa. El mes que acaba de finalizar operó como bisagra, cortando la caída de ganancia que en enero se situó en 6% y en febrero y marzo en 3%. Las remisiones en abril comenzaron en 1,4 millones y cerraron en 1,6 millones diarios, reflejándose el alivio que significaron las lluvias a la preocupante realidad que afrontaba el sector.
"Al llover y cortarse la sequía, empezó a verdear", analizó el Ing. Agr. Pedro Battistotti. Según el gerente del Area de Producción Lechera de Conaprole, "la gente que sembró temprano y tenía las praderas a la expectativa, vió cómo brotaron y hasta rebrotaron algunas que creían perdidas".
Este es el argumento fundamental, puesto que si bien ha ingresado a la cooperativa algún productor nuevo (o alguno de regreso), sus remisiones no son de cifras significativas.
Entonces la lluvia mejoró el ánimo alicaído en los meses anteriores, donde según la óptica del Ing. Battistotti, la producción no cayó más porque había vacas suficientes. "No había pasto pero sí vacas pariendo; ahora, esa vaca que perdió estado está empezando a comer mejor y se está recuperando, se está encontrando la vaca parida, con un poco de pérdida de estado, con el pasto que está creciendo", consideró.
Ahora la preocupación es dosificar la comida para que no falten reservas al final del invierno. "Hay que tener mucho cuidado si el invierno es corto y seco, porque a veces la gente terminó de hacer el silo y ya están las vacas comiendo", dijo el jerarca de la cooperativa.
Para evitar eso, desde Conaprole —en conjunto con Prolesa—, resolvieron bajar en torno a un 10% el precio de los balanceados, lo que se mantendrá por toda la estación que comienza, "para que las vacas puedan consumir más ración y diferir un poco las reservas".
OPTIMISMO. En base a esto, y de continuar las condiciones actuales, se prevé que el año 2004 cierre con un crecimiento de entre un 6 a 7 % (llegando a diciembre con unos 750 millones de litros remitidos), "salvo que la soja y la ganadería nos saquen hectáreas", analizó el Ing. Battistotti. Pese a ello y "con la foto de hoy", consideró que la soja "ya no va a sacar muchas más hectáreas", pero sí reconoció que "le tengo más cuidado a la ganadería", si bien los precios de la lechería van a estar sostenidos, "sin locuras, pero no nos vamos a quedar abajo", entendiendo que lo que se paga hoy por la leche "es interesante y da para cerrar los números".
Que se modifique Junale
Las gremiales de productores de leche están elaborando un proyecto que le elevarán al MGAP para modificar la Junta Nacional de la Leche. Según informó ayer Wilson Cabrera Rava, se busca que la Junale "sea una herramienta positiva para la producción lechera, no sólo para los productores, sino para toda la cadena". El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche consideró que hoy las decisiones que toma el cuerpo no son tenidas en cuenta. "Queremos que tenga más poder de decisión y que sea el lugar donde se estudie todo el panorama de la lechería del mercado interno e internacional, y ver hacia dónde debemos dirigirnos para tener una lechería mejor, con más bajos costos, más tecnificada y que podamos competir en todo el mundo". Cabrera Rava dijo que se debería aprovechar la fortaleza que significan los bajos costos del productor uruguayo, "para poder concretar negocios que remuneren cada vez mejor el litro de leche. Esa debería ser la misión de la Junale".