El gobierno y Ancap descartaron definitivamente que la empresa pública vaya a incursionar en el negocio de la distribución de supergás, informó a El País el presidente interino de la petrolera, Gabriel Gurméndez.
Así quedó resuelto la semana pasada cuando el ministro de Industria, Energía y Minería, José Villar, visitó el directorio de Ancap a solicitud del propio Gurméndez que le pidió que concurriese a explicitar la política del Poder Ejecutivo sobre el negocio del supergás.
El directorio de Ancap decidió retomar el control de las plantas de envasado de supergás, que hoy explotan en comodato las empresas Acodike y Riogas, el 1 de setiembre, plazo que "trataremos de cumplir por lo que hay que moverse muy rápido", dijo Gurméndez. Ahora se está en la etapa de estudiar cuáles son las alternativas jurídicamente viables para el futuro de las instalaciones, señaló Gurméndez. La más factible es que llame a licitación para su concesión a partir de esa fecha.
En la reunión con el ministro el director Fernando Saralegui explicó que la decisión tomada por el directorio no establecía nada con respecto a la distribución más allá de que él, a título personal, considera que podría ser importante que Ancap participara en el reparto de supergás como empresa "testigo" que evite posibles abusos de otros actores del mercado.