WASHINGTON - Un sitio de internet vinculado a Al Qaida difundió imágenes de video que muestran que un civil estadounidense cuyo cadáver fue descubierto el sábado en Bagdad, fue decapitado, informaron hoy cadenas de televisión estadounidenses.
El departamento de Estado identificó al hombre fallecido como Nicholas Berg, de 26 años, desaparecido desde mediados de abril.
"No trabajaba ni con la coalición ni con ninguna empresa independiente bajo contrato", indicó el Departamento de Estado, que no precisó si el cuerpo encontrado por una patrulla estadounidense había sido decapitado o no.
Las cadenas de televisión indicaron que el video mostraba a cinco hombres enmascarados junto a Nicholas Berg en el suelo, mientras uno de los captores leía un comunicado denunciando los abusos contra prisioneros iraquíes, en la prisión de Abu Ghraib.
Acto seguido, los hombres decapitaron al joven con un machete, según las cadenas, que no difundieron las imágenes de la ejecución.
El tipo de asesinato fue similar al del periodista del diario The Wall Street Journal, Daniel Pearl, quien fue secuestrado y decapitado en Pakistán por miembros de la red Al Qaida.
Las cadenas indicaron que las imagenes aparecidas en un sitio islámico relacionado con Al Qaida iba titulado como: "Abu Mussab al-Zarqawi matando a un estadounidense".
Zarqawi es uno de los miembros de Al Qaida más buscados. Las cadenas de televisión dijeron que no estaba claro si de hecho Zarqawi era quien empuñaba el sable.
Un funcionario estadounidense dijo que la CIA estaba estudiando la grabación.
"Estamos estudiando la cinta. A esta altura necesitamos estudiarlo y ver si es Zarqawi", afirmó.
El mayor general Ronald Burgess, director de inteligencia del estado mayor conjunto estadounidense, dijo al comité de las Fuerzas armadas del Senado, que investiga las torturas infligidas a prisioneros iraquíes, que los militares prestan mayor "atención" a posibles consecuencias del escándalo en Irak y Afganistán.
"Hemos seguido los informes de inteligencia y ha habido un incremento si se quiere, en algunas de las amenazas reportadas. También seguimos la prensa extranjera".
Burgess admitió sin embargo que no se ha detectado un nexo firme entre el decapitamiento y el escándalo por los abusos en las prisiones.
Por su parte el senador republicano Wayne Allard, argumentó que el alto perfil de las audiencias que realiza el Congreso sobre el tema, podría alentar represalias.
"Es desafortunado que ello suceda. Cuando se hacen públicas las cosas así, esto es lo que sucede. Se incrementa el antagonismo en el otro lado. Debemos pensar en estas cosas", dijo el congresista, que propuso continuar las audiencias a puerta cerrada.
AFP