WASHINGTON. - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, prometió hoy una "completa rendición de cuentas" sobre las torturas aplicadas a los detenidos de la prisión de Abu Ghraib, pero reiteró una vez más, en tono desafiante, que su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, se queda en el cargo porque está llevando a cabo "un trabajo magnífico" en Irak.
Después de mantener una intensa reunión en el Pentágono con jefes del ministerio de Defensa y con generales que están en el terreno en el Irak ocupado, Bush prometió al país una "completa rendición de cuentas" sobre los "crueles y desgraciados abusos" cometidos contra los detenidos.
La conducta de los soldados que torturaron y humillaron a los prisioneros "es un insulto al pueblo iraquí y una afrenta a los más básicos estándares de moralidad y decencia", dijo Bush, quien salió de la reunión con los generales con gesto visiblemente adusto.
De hecho, Bush salió a leer su comunicado casi media hora después de lo previsto, lo que dio a entender que su reunión con los militares se extendió lo suficiente para pasar revista a fondo sobre el escándalo y sus consecuencias. Según trascendió, a Bush se le mostraron nuevas fotografías y videos de las torturas cometidas contra los detenidos.
El presidente tenía a su lado a Rumsfeld, quien se encuentra bajo el fuego cruzado de la oposición demócrata y gran parte de la prensa estadounidense, quienes reclaman su renuncia.
Bush no dejó dudas sobre su posición al respecto. Gracias "por su liderazgo", le dijo el presidente al ministro de Defensa. "Usted está llevando al país adelante con coraje en la guerra contra el terrorismo , y está haciendo un magnífico trabajo".
"Usted es un fuerte secretario de Defensa y nuestro país le debe gratitud", completó en respuesta a quienes exigen la salida de Rumsfeld del gabinete.
Pero los próximos días no serán fáciles para Rumsfeld, incluso después del decidido apoyo público recibido una vez más de parte de Bush. El Pentágono está en estas horas evaluando más fotografías y hasta cintas de video, para decidir si las da a conocer al público. Por lo pronto, esas imágenes -caracterizadas como abiertamente sádicas - serán exhibidas a miembros del Congreso durante esta semana.
Además, el 19 de mayo comenzarán los procesos militares contra los soldados involucrados en los abusos. Si el gobierno cumple con la promesa de Bush de llevar a cabo la investigación a fondo, en algún momento del proceso deberán empezar a conocerse los nombres de los oficiales que puedan cargar con responsabilidades en el caso.
Al final de la línea de comando, antes de llegar al propio presidente, queda el secretario Rumsfeld, quien en las últimas horas fue señalado también como el responsable final de los métodos de interrogación puestos en marcha por las fuerzas estadounidenses en la guerra contra los grupos terroristas internacionales.
Fuentes militares dijeron que los soldados a cargo de las prisiones en Irak debían seguir las normas previstas por la Convención de Ginebra para el tratamiento de prisioneros de guerra. En cambio, en Abu Ghraib se utilizaron las técnicas aprobadas por el Pentágono para los detenidos en Guantánamo, quienes son considerados sospechosos de terrorismo.
Las reglas establecidas para los detenidos en Guatánamo, entre ellas la privación del sueño y la exposición a luces intensas durante largos periodos, salieron directamente del Pentágono, el ministerio que encabeza Rumsfeld.
Algunos comentaristas en Washington señalaron el temor a una "escalada" de las responsabilidades en el escándalo de las torturas como una de las razones del decidido soporte de Bush a Rumsfeld, al fin y al cabo el último funcionario en la línea de "mando antes de llegar al comandante supremo, el presidente"
Con las elecciones de noviembre a la vista, Bush -quien pretende permanecer otros cuatro años en la Casa Blanca- informó hoy que, en enero, poco después de que los reportes sobre "abusos fueron conocidos por nuestros militares, se lanzó una investigación".
"Ahora -agregó- varias investigaciones formales, conducidas por altos oficiales, están en marcha , mientras que algunos soldados ya fueron acusados y aquellos involucrados deberán responder por su conducta en un proceso ordenado y transparente".
El presidente aseguró que "todas las operaciones en las prisiones en Irak serán revisadas a fondo para que estas ofensas no se repitan". Bush se declaró conciente de que, con las fotografías de las torturas dando la vuelta al mundo mientras se "esperan nuevas imágenes posiblemente más horripilantes, aquellos responsables por estos abusos causaron un daño que va más allá de las paredes de una prisión".
De todas maneras, tal como había adelantado en su discurso radial del sábado, Bush aseguró que las tropas estadounidenses seguirán en su puesto incluso después del traspaso de soberanía -el 30 de junio- y durante todo el 2005, porque su país tiene "intereses nacionales vitales" en Irak.
ANSA