BAGDAD | AP
Acosados por la indignación mundial, los mandos militares estadounidenses anunciaron el primer juicio a uno de los presuntos autores de malos tratos contra prisioneros iraquíes, al ordenar un tribunal de guerra público contra un reservista el 19 de mayo en Bagdad.
El suboficial Jeremy C. Sivits, de 24 años, miembro de la Compañía 372 de la Policía Militar, irá a juicio menos de un mes después de la divulgación de las primeras fotos que muestran prisioneros en trance de ser maltratados y humillados.
Tanto la rapidez de la convocatoria al tribunal como el hecho de realizar el juicio en la capital iraquí ponen de manifiesto la conciencia de los militares de que deben mostrarse resueltos a castigar a los responsables de un escándalo que amenaza con socavar tanto la misión estadounidense en Irak como la reelección del comandante en jefe, el presidente George W. Bush.
El general de brigada Mark Kimmitt, al anunciar la fecha, dijo que el juicio se realizará en el Centro de Convenciones de Bagdad, donde se encuentra el centro de prensa de la coalición, y estará abierto a los medios de comunicación.
Bush prometió el sábado que "nos enteraremos de todos los hechos y determinaremos la verdadera magnitud de estos abusos. Sus autores serán identificados. Responderán por sus actos".
PERSONAJE MENOR. Sivist es uno de siete soldados de la 372 Compañía de la Policía Militar que enfrentan cargos, pero parece ser un personaje menor en el caso. Otros acusados, entre ellos dos mujeres soldados —Lynndie England y Sabrina Harman— probablemente comparecerán ante un tribunal de guerra general, que puede dar sentencias más duras que el tribunal "especial" que juzgará a Sivits.
Todos los acusdados son reservistas del ejército, y la mayoría de ellos regresó a la vida civil en enero en Estados Unidos.
Se cree que Sivits tomó algunas de las fotos que provocaron el escándalo. Su padre, Daniel Sivits, dijo el mes pasado que le dijeron a su hijo "que tomara una foto, e hizo lo que le ordenaron". Añadió que su hijo había recibido instrucción como mecánico, pero que le encomendaron tareas de policía militar para las cuales no estaba capacitado.
La familia dijo ayer que no haría declaraciones.
Sivits está acusado de asociación ilícita para maltratar detenidos, negligencia en el cumplimiento del deber por no proteger a los prisioneros y maltrato de detenidos.
De ser condenado, Sivits enfrenta un año de cárcel, degradación a soldado raso, confiscación de dos tercios de su sueldo por un año y multa o baja deshonrosa. La pena puede ser de uno, varios o todos estos castigos.
PEQUEÑO GRUPO. Las autoridades estadounidenses han insistido que los abusos en la prisión Abu Ghraib fueron cometidos por un pequeño grupo de soldados que no siguieron los procedimientos, y que no eran parte de un programa sistemático de brutalidad.
"Aún pensamos que fue un pequeño número de interrogadores que podría ser objeto de esta investigación, y un pequeño número de miles y miles de detenidos que hemos tenido en Abu Ghraib fueron afectados por estos casos específicos de abusos", manifestó Kimmitt.
Para algunos ex prisioneros iraquíes y organizaciones defensoras de los derechos humanos los casos de tortura de Abu Ghraib no son "aislados" sino una práctica difundida en todos los centros de detención norteamericanos en Irak.
Ayer, en una conferencia de prensa organizada en Bagdad por grupos de defensa de los derechos humanos, numerosos ex detenidos denunciaron abusos: golpizas a manos de soldados y privación del sueño, entre otros maltratos.
Más fotos y videos
El Pentágono entregará al Congreso fotos hasta ahora inéditas de los malos tratos y vejaciones a que fueron sometidos algunos presos iraquíes a manos de soldados estadounidenses, anunció el presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado.
El senador republicano John Warner dijo que los senadores podrán ver las fotos en privado.
Una fuente de la secretaría de Defensa, que pidió permanecer en el anonimato, admitió que las fotos y los videos son "una bomba de tiempo". ANSA