BUENOS AIRES
El presidente argentino Néstor Kirchner ha sufrido un traspié en su intento de aprobar un nuevo régimen de coparticipación de impuestos, una de las exigencias del FMI, ante la imposibilidad de quebrar el férreo núcleo opositor que se está conformado en torno al sector ortodoxo de su propio Partido Justicialista.
Kirchner decidió retirar el proyecto a la espera de mejores tiempos, que quizás tarden en llegar, porque el sector ortodoxo del peronismo ha comenzado a levantar cabeza y se propone fijarle los límites a la renovación política que alienta el mandatario argentino.
ADVERTENCIA."Kirchner debe entender que gobierna con el partido o rompe con nosotros y construye una fuerza extrapartidaria con aliados de centro izquierda, pero en ese caso no saca nunca más una ley en el Congreso", advirtieron a ANSA voceros del bloque oficialista en la Cámara de Diputados.
La imposibilidad de aprobar un nuevo régimen de coparticipación federal de impuestos complicará las negociaciones futuras con el FMI, pues Argentina estará incumpliendo una de las exigencias del organismo, admitieron fuentes oficiales. Kirchner se había comprometido a que ese régimen estaría aprobado a mas tardar para mitad de año.
La oposición a la firma de un nuevo acuerdo de coparticipación de impuestos tiene como abanderados a los gobernadores de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, que en conjunto representan el 70 por ciento de la población y de la riqueza del país. ANSA