GROZNY, Rusia | AP
El presidente pro ruso de la convulsionada región de Chechenia, Ajmad Kadirov, y más de 20 personas murieron ayer en una explosión en un estadio de la capital de la región donde asistían a una ceremonia por el Día de la Victoria contra los invasores nazis, dijeron las autoridades.
El centro de emergencias de Grozny dijo que en total murieron 24 personas y 46 resultaron heridas. Sin embargo, el representante del presidente Vladimir Putin en el distrito sur de Rusia, Vladimir Yakovlev, dijo que fueron seis los muertos y 53 los heridos, según la agencia de noticias Interfax. No hubo explicación sobre la discrepancia.
El artefacto explosivo, al parecer una mina terrestre, fue colocado bajo los asientos donde el presidente checheno Kadirov y otros dignatarios observaban las ceremonias.
Medios de prensa rusos dijeron que entre los muertos figuraban Jusein Isayev, jefe del Consejo Estatal de Chechenia, y el ministro de Finanzas Eli Isayev, así como dos guardaespaldas de Karidov y una niña de ocho años.
Un importante comandante ruso, el teniente general Valery Baranov, fue inicialmente dado por muerto, pero funcionarios dijeron más tarde que se hallaba en grave estado.
La agencia noticiosa Reuters dijo que entre los fallecidos se encontraba también uno de sus fotógrafos, Adlan Jasanov, de 33 años.
INSEGURIDAD. La explosión en el centro de la capital, donde hay una fuerte presencia de tropas rusas, subraya los problemas de seguridad que confronta el Kremlin, aun cuando en repetidas ocasiones el gobierno ha asegurado que se está restableciendo la normalidad luego de casi cinco años de lucha contra separatistas.
Se ha informado de muertes casi cotidianas de soldados rusos a manos de rebeldes.
"La justicia prevalecerá y la represalia es inevitable", dijo el presidente Putin tras concluir el desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú, según informó la agencia noticiosa local ITAR-Tass.
Un vocero del Ministerio de Situaciones de Emergencia, Sergei Kozhemyaka, dijo que se había encontrado otra mina terrestre sin estallar cerca del sitio de la explosión. La radio Eco de Moscú dijo que numerosas personas habían sido detenidas.
Tropas rusas han estado combatiendo a separatistas chechenos durante la mayor parte de la última década, pero no han logrado desalojar a los rebeldes de sus escondites en las montañas o erradicarlos totalmente de Grozny.
Kadirov fue electo presidente en octubre pasado, fruto de las primeras elecciones tras la aprobación de una nueva Constitución.
Dilema en estrategia de Putin
MOSCU
La bomba que mató al presidente checheno Ajmad Kadirov y a por lo menos otras 20 personas podría también haber provocado un daño fatal a la estrategia del Kremlin en la conflictiva región.
Incapaz de erradicar a los rebeldes separatistas y sin la predisposición para negociar con ellos, el Kremlin dijo que restaurará la estabilidad permitiendo a los chechenos un importante nivel de autonomía, incluyendo la elección de su propio líder.
Pero después del ataque, se incrementaron los llamados para que el presidente ruso Vladimir Putin controle directamente a Chechenia, lo que podría llevar a Moscú a involucrarse más en un conflicto del que ha tratado de distanciarse.
Un prominente miembro del partido de Putin pidió un cambio en la estrategia.
"Considero necesario establecer un gobierno presidencial directo en Chechenia y declarar posiblemente el estado de emergencia en los territorios aledaños", expresó el vicepresidente de la cámara baja del parlamento, Lyubov Sliska, en declaraciones a la agencia Interfax.
Sin embargo, voceros del gobierno central afirmaron que su estrategia no cambiará.
El primer ministro checheno Sergei Abramov, de 32 años, se convirtió en presidente interino de Chechenia después de la muerte de Kadirov. AP