La forestación triunfó y ahora la madera agranda el Uruguay

Emilio cazala

Para nosotros el tema de la madera es una constante preocupación, a la que desde 1988 le hemos estado dando importancia y respaldo periodístico considerando su importancia económica y social en nuestro país pero sobre todo por su capacidad de generar ingresos de divisas además, y afincar recursos humanos en el medio rural, además de otras expectativas industriales. Y no nos hemos equivocado, el bosque implantado, la forestacion, la madera representa todo todo aquello y algo más importante que vislumbramos en el horizonte que es la producción de celulosa, y seguramente vendrá también la carpintería de alto valor agregado. Por lo pronto los humildes arbolitos han hecho construir un puerto sobre el río Uruguay de 40 millones de dólares. Obviamente comprendemos la trascendencia de la madera en nuestra vida cotidiana y muchas veces contemplando los árboles que hemos visto en el Paraguay y en el Brasil y en los Estados Unidos, nos hemos hecho preguntas de esta maravilla de la creación que está acompañando al hombre desde el origen. Pero días pasados a modo de respuestas llego a nuestras manos un trabajo del prestigioso intelectual compatriota Daniel Vidart publicado en el Semanario Hebreo sobre El Espíritu de la Madera, que vale la pena leer y que por su extensión nosotros hemos reducido a algunos tramos:

...De madera son el Arca de Noe y el Arca de la Alianza construida con tablas de sittim (acacia) donde se guardaron los testimonios del maná, y de madera son la Vara de Aaron, la Serpiente de Bronce y las Tablas de la Ley. De madera es el Tabernáculo levantado en el desierto, el primer santuario del pueblo de Israel...

La madera es el asiento de la sabiduría y a tal punto que del líber o sea la parte interna de los árboles saldrá el cuerpo de los libros romanos . Byblos en griego y líber en latín significaron primitivamente corteza arbórea antes de designar a los libros en ellas escritos. En las lenguas célticas, madera y saber son la misma cosa: en bretón "Gwez" se le dice al árbol al par que "guez" significa "saber" . Dejemos un poco de lado la historia y vayamos a la madera en sí.

...La madera aserrada en las carpinterías libera los aprisionados aromas que dan cuenta de sus distintos linajes, que individualizan los perfumes provenientes de los troncos desangrados o de las raíces ciegas prisioneras de la gravedad. De esa madera de pino, de sicomoro, de sándalo, de ébano, de cedro del Líbano, de palo santo, de laurel, de terebino, de boj, los distintos aromas.

...De madera son las casas de troncos en el área del bosque boreal de coníferas, desde la isba rusa a la cabaña canadiense de hogaño, de madera son las balzas y las embarcaciones que navegaron los ríos en la era potámica, de madera son los trirremes griegos y las galeras romanas que recorrieron los mares mediterráneos en la era talásica, de madera las carabelas, aquellos cisnes transatlánticos celebrados por Hegel que inauguraron la era oceánica.

... Más allá de la función plástica la madera de los instrumentos musicales de cuerda, de viento o percusión juega con los sutiles o poderosas vibraciones del aire que se transforma en armonía y ritmo, prestando su pompa y circunstancia a los ritus de la tribu, a las fiestas de la ruralia dominguera, y al rigor académico de las orquestas sinfónicas de los auditorios urbanos.

De la madera surge la carpintería utilitaria de las clases sociales que viven del trabajo manual y la carpintería lujosa de las mansiones aristocráticas, los artesonados de los palacios de la realeza, las sillerias del coro de las Catedrales...

Termina Vidart su nota: En efecto los leños, los troncos, las raíces, las esencias vegetales si bien nunca estuvieron muertos al ingresar al orden escultórico, cobran nueva vida, se humanizan, se integran al muestrario plástico de la cultura.

Y entonces no sabemos si es al árbol o al hombre o a los dos juntos a quienes debemos dar las gracias por esta alianza de formas y sentidos, por esta asamblea de objetos creados y manos creadoras que al par de engrandecernos nos llaman a la contemplación humilde de la obra de arte. Por cierto que hemos disfrutado de esta bella página y no podemos sustraernos a nuestro agradecimiento al Creador por el árbol, una genialidad, como todas Sus Obras.

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