Cambadu asumió una posición de rechazo ante la nueva modalidad de ticket de consumo en variante electrónica y estamos recomendando al comercio minorista que los rechace como medio de pago", informó el vicepresidente de Cambadu, Daniel Fernández.
Consideramos que este ticket electrónico genera un nuevo y enervante privilegio para las grandes empresas y un perjuicio para las micro, pequeñas y medianas empresas comerciales, las cuales deberán asumir mayores costos careciendo de capacidad negociadora para obtener aranceles de justa competencia, agregó.
Simultáneamente, estamos recomendando al gobierno y a las fuerzas políticas que examinen estas modalidades que a la vez que alteran lo que debe ser un adecuado equilibrio entre oferta y demanda, generan mayor dependencia del pequeño empresario respecto a las grandes organizaciones financieras.
Tras el estallido de la crisis económica, Cambadu se sumó con reparos a la modalidad de pago de consumos familiares mediante tickets impresos legalmente autorizados. Esta práctica se ha extendido considerablemente y ha tenido algunos efectos benéficos por su flexibilidad y por las aplicaciones como nuevo instrumento.
En líneas generales y como criterio general, lo que reclama Cambadu es la precaución previa ante toda nueva norma o regulación, de examinar el impacto sobre la actividad comercial y empresarial en los barrios y muy particularmente de todos los emprendimientos de pequeño porte que como es sabido, además de constituir el sustento imprescindible de decenas de miles de familias, también son las que generan la mayor cantidad de puestos laborales.
El marco normativo de toda actividad, explicó Fernández, debe proteger a los sectores más desvalidos en lugar de consolidar la posición dominante de los más fuertes.
La trama social y económica de un país con mercado interno tan restringido como el de Uruguay es particularmente delicada. Con inquietante perseverancia se observan decisiones que a veces parten desde diversas unidades estatales y mjunicipales sin la necesaria previsión del impacto que causarán en algunos sectores. El ejemplo históricamente más reiterado es el cambio de flecha de una calle o, como es el caso, el encarecimiento de los costos administrativos de un pequeño o mediano comercio. Decisiones de este tipo pueden conducir a la ruina a un sector comercial y borrar de un plumazo numerosos puestos ocupacionales, concluyó.