Los recuerdos de AFE al mejor postor

| Las autoridades de AFE esperan recaudar entre U$S 50 mil y 60 mil por el total del mobiliario y otras piezas

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LEONEL GARCIA

De los once relojes, uno fue testigo del paso apurado de los pasajeros en la estación de Rivera. Varios de los 46 escritorios ocuparon los despachos de la Estación Central en Montevideo. Uno de los seis telégrafos sirvió para comunicar el atraso de un arribo a la terminal de Fray Bentos. Un gran vagón dormitorio sirvió para hacer más llevadero un viaje de 16 horas desde la capital a Artigas. Todos los materiales que serán rematados mañana martes 11 fueron protagonistas de un momento del tren muy distinto al actual. Incluso, la gran mayoría son anteriores a la creación de AFE, en 1952, cuando los ingleses administraban los ferrocarriles.

Como único "intruso" a tanto artefacto histórico se encuentra un Nissan Sentra diesel de 1996. Anteriormente perteneció al directorio de la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE), hasta que el número de directores fue reducido de cinco a tres en enero de 2001.

Luego de dos intentos fallidos, finalmente se realizará mañana el remate oficial de mobiliario, antigüedades y maquinaria en desuso de AFE. A cargo de la firma Castells y Castells, la jornada se iniciará a las 9 horas en los Talleres que la empresa posee en el barrio Peñarol; luego de una pausa al mediodía, recomenzará a las 14 horas.

El gerente de almacenes de AFE, Alberto Noya, dijo a El País que la compañía espera obtener "entre 25 y 30 mil dólares" del remate. Asimismo, indicó que en los tres días que los lotes fueron puestos en exhibición, "ya se acercaron entre doscientas y trescientas personas, incluso hubo argentinos interesados".

Extraoficialmente, empero, fuentes del directorio del ente afirmaron que la expectativa de recaudación asciende entre 50 y 60 mil dólares basándose en estimaciones de los propios rematadores.

Los objetos a ser rematados ya no tienen uso ferroviario y gran parte, según el propio Noya, tiene un estado "de regular a malo, debido al desuso". El funcionario indica que entre los potenciales compradores se encuentran coleccionistas de antigüedades, restauradores de muebles e incluso las estancias turísticas. "Los escritorios y las mesas de gran tamaño son muy apetecidos por ellos", apuntó.

Los 500 objetos, unitarios y lotes, provienen de las diferentes estaciones de trenes del país, cerradas durante la década pasada, y de las oficinas de Estación Central. La gran mayoría de ellos, incluso los vagones, datan de la época anterior a la formación de AFE (21 de octubre de 1952), cuando la compañía estaba en manos inglesas. Tal es así, que varias de las antiguas sillas de madera que aguardan nuevos dueños tienen el logo de The Central Uruguay Railway Company of Montevideo Limited.

GARANTIAS. El remate del martes es el mismo que había sido suspendido anteriormente en dos oportunidades. La Unión Ferroviaria, sindicato de trabajadores de AFE, había impedido el 13 de octubre y el 17 de noviembre del año pasado su realización.

El gremio en esas oportunidades, a través de su secretario general Juan Silvera, dijo que había impedido el remate "para evitar el suicidio del ente ferroviario". Aseguró, asimismo, que algunos de los bienes que se remataban tenían valor histórico y otros eran utilizables.

El directorio de AFE informó, a través de un comunicado, que el remate se realizará en esta oportunidad "con todas las garantías necesarias".

Por su parte, el dirigente gremial Silvera confirmó a El País que la Unión Ferroviaria "recorrió el viernes pasado las instalaciones (donde están los lotes) para verificar si había algo que aún se podía utilizar". Señaló que, por más que todo el material relevado no tenía utilidad ferroviaria, "igual vamos a estar atentos a cualquier irregularidad".

Silvera aseguró que el gremio no va a detener el remate. Empero, señaló que hoy lunes a las 10.30 en la sede de la Unión Ferroviaria, realizarán una conferencia de prensa en la cual van a proyectar un video "donde se mostrará el producto de la negligencia de quienes administraban y controlaban AFE". Esa filmación, dijo, incluirá imágenes de instalaciones y maquinarias "en precario estado".

HISTORIA. Teléfonos, faroles de señales tricolores, aparatos de comunicación entre estaciones Blockstaff y candilejas de más de ochenta años de antigüedad se apiñan en uno de los grandes galpones de los Talleres de Peñarol esperando nuevos propietarios. Luego de haber cumplido su función les queda servir como elementos decorativos en algún restaurante o estancia turística.

"Hay gente que se emociona al ver estas cosas", reconoció Noya. El, que llega 41 años como funcionario de AFE, es uno de ellos. "Nunca imaginé que habría que tener que despedirse de esto, pero son cosas que no se pueden arreglar. Rematar esto es como hacer de sepulturero, no se goza con el trabajo pero alguien lo tiene que hacer. Reconforta saber que alguien los puede restaurar", señaló.

El estado de los objetos es muy variable. Algunos sorprenden por su antigüedad y belleza; otros, directamente, están tan destrozados que son prácticamente irreconocibles. Cuesta creer que en algún momento fueron lustrosos escritorios de cármica o relucientes máquinas de escribir.

Los muebles de mayor tamaño se encuentran en el galpón contiguo. Mesas muy grandes, cajas fuertes desvencijadas y archiveros con más de ochenta años de contruidos esperan la caída del martillo mientras potenciales compradores analizan la bondad de los materiales.

Sorprende a los ojos modernos el mobiliario de oficina de mediados del siglo pasado. Grandes escritorios para dos personas con cinco cajones por lado y un peso de 150 kilos fabricado en roble o cedro. Más tomando en cuenta que un artefacto actual no supera los veinte kilos.

VESTIGIOS. Lo que más llama la atención son los vagones puestos a remate. De fabricación inglesa y construidos con madera de lapacho tuvieron su esplendor en los años 40 pero fueron utilizados hasta el fin del servicio de pasajeros, en la década del 80. Hoy su estado es absolutamente ruinoso.

Mañana se rematarán dos vagones de pasajeros, dos de carga de equipaje y un salón dormitorio. Ayer, este último albergaba a ocho familias en otros tantos camarotes en sus casi veinte metros de largo. Hoy, poner el pie en el suelo puede significar terminar de desfondarlo. Si es que se puede encontrar espacio para pisar entre tanta madera suelta.

Los vagones de pasajeros, cuya capacidad ascendía a 80 viajantes, hoy no tienen techo y apenas mantienen paredes. Muy cerca, durmientes de lapacho —por los que se espera obtener al menos 15 dólares por cada uno— de seis o siete décadas de antigüedad también esperan su próximo "uso". "Por lo general, (los compradores) los ponen como adorno en alguna estufa o fogón", señaló Noya.

Por cada uno de los bagones, AFE espera obtener entre 500 y 600 dólares. Corresponde al comprador el traslado de los vagones. Noya reconoció que el mismo es caro ya que estas piezas "son absolutamente carentes de utilidad ferroviaria" y no pueden utilizar las vías. Esto se traduce en la utilización de grúas y transporte pesado.

El gerente dijo a El País que, de salir todo bien en el remate de mañana, se realizará otra subasta de mobiliario con elementos que todavía descansan en otros depósitos de Peñarol. Esto ocurriría el próximo mes.

"Duele desprenderse de esto, pero da miedo que en aras de un afán preservacionista estas cosas se destruyan aun más, y ya no se puedan recuperar", concluyó Noya.

Pedido por nueva línea

AB.DR.AB. En código morse, esto significa "Central-Sudriers-Central". Este es el nombre que un grupo de vecinos de localidades del oeste de Canelones han utilizado para juntar 5.000 firmas para reintegrar el servicio de pasajeros entre Empalme Olmos (llamada Estación Sudriers) y Estación Central.

Esa línea uniría las estaciones Central, Carnelli, Yatay, Sayago, Peñarol, Manga, Toledo, Suárez, Pando, Villa Olmos y Empalme Olmos. Asimismo, es utilizada regularmente para transportar piedra caliza desde Minas a Montevideo para la fabricación de portland, por lo que se encuentra en buen estado.

Según indicaron a El País diferentes integrantes de AB.DR.AB., esa línea podría ser utilizada por una población "superior a las 100 mil personas" y sobre todo "atendería las necesidades de los trabajadores con menos recursos". A modo de ejemplo, señalaron que en un tren "el pasajero puede viajar con su bicicleta y se ahorraría un boleto interno en Montevideo".

"Hay que tomar en cuenta que las localidades por las que pasa la vía son ‘ciudades-dormitorio’ y mucha gente depende de que el transporte sea lo más económico posible", dijo José Hernández, uno de los integrantes de AB. DR.AB.

Miguel Angel Adrober, director de AFE, dijo a El País que las posibilidades de implementar una línea de pasajeros son "factibles". Pero que las mismas dependen "de una adecuación de la maquinaria existente".

Si bien dijo que todavía no se ha realizado un cálculo de los costos que insumiría reparar los vehículos con que cuenta el ente, estimó que los mismos rondarían "unos veinte mil dólares".

Un museo ferroviario que también es un homenaje

Además de integrar el grupo AB.DR.AB, que impulsa el reintegro del servicio de trenes de pasajeros de Estación Central a Empalme Olmos, José Hernández es el responsable del Museo Ferroviario "Eduardo Hernández Peña", instalado en su propio domicilio de la ciudad de Pando.

Hernández fue funcionario de AFE, en la estación Sudriers (Empalme Olmos), hasta 1987. El museo lleva el nombre de su padre, quien trabajó toda su vida en el ente ferroviario y legó a su hijo el amor por los trenes.

Utilizando madera, chapas, hojalata y cartón corrugado fino, Hernández comenzó con el museo en 1997. "Empecé haciendo maquetas de las estaciones de Pando y Empalme Olmos por placer, pero mis vecinos empezaron a darme ‘manija’ para que lo abriera al público, y sobre todo a las nuevas generaciones que no conocieron al tren", señaló. Esa maqueta tiene 2.40 por 1.40 metros.

El museo, en el cual se encuentran maquetas de ferrocarriles, vagones, edificios y estaciones de servicio a una escala 1:87, "por ahora es algo pequeño, no tiene tantas cosas como desearía", sonríe Hernández, "pero con el tiempo va a crecer y tener algunas cosas más".

Uno de los principales atractivos, sobre todo para los niños, es el funcionamiento de los trenes en la red ferroviaria en miniatura. Para eso utiliza un transformador a 110 voltios. Además de las maquetas, en las paredes pululan fotos y mapas de vías.

Entre sus sueños, Hernández quiere hacer una maqueta a escala de la vía férrea que comunica Toledo con Empalme Olmos. Respetando la misma escala (1:87), la "obra" debería tener 23 metros de longitud.

El museo "Eduardo Fernández Peña" forma parte de las atracciones del Día del Patrimonio y está abierto sábados, domingos y feriados de 10 a 19 horas. Se cobra una entrada mínima de $ 10.

REPUNTE. Sobre la colecta de firmas, Hernández señaló que la propuesta se basa "en el entendimiento que es la mejor línea de todo el sistema ferroviario uruguayo, la que llega hacia Minas".

Asimismo indicó que sería un repunte para las localidades de Toledo, Suárez, Empalme Olmos o la propia Pando. "El estado de la estación de trenes acá solo da para llorar", afirmó. "Además, el barrio lindero a la terminal hoy es una ‘zona roja’. Después de las siete de la tarde ni se te ocurra andar por ahí".

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