Sangrienta revuelta islamista en Tailandia

PATTANI, Tailandia

La policía tailandesa mató ayer a 107 milicianos armados con machetes que atacaron casi simultáneamente más de 15 puestos de seguridad, en los combates más cruentos de la historia moderna de este reino asiático.

Los atacantes eran en su mayoría adolescentes, mal armados, que trataban de robar armamento. Aparentemente, la policía fue informada del ataque y estaba aguardándolos. Sólo cinco miembros del cuerpo de seguridad murieron en los choques.

En Bangkok, el primer ministro Thaksin Shinawatra dijo en tono sombrío que el enfrentamiento apaciguaría una longeva lucha separatista en esta nación de mayoría budista. Señaló que el dinero del narcotráfico y políticos corruptos habían vuelto a alimentar el conflicto.

"Será difícil para ellos repetirlo", dijo Thaksin, que prometió capturar a aquellos que planearon el ataque.

GASES. Los enfrentamientos duraron ocho horas y concluyeron cuando la policía lanzó gases lacrimógenos y granadas antitanques a una mezquita en la que se estaban refugiando 32 milicianos, que murieron.

La TV mostró imágenes de cadáveres en la calle, algunos todavía empuñando sus machetes y con la bandana roja en la frente.

Ningún grupo reivindicó los ataques coordinados, aunque en anteriores ataques siempre se ha señalado a separatistas que quieren una nación musulmana en el sur. Tailandia es predominantemente budista. AP

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