El regreso de la neumonía atípica vuelve a sembrar pánico en China

| La Organización Mundial de la Salud envió un grupo de expertos a China para hacer frente a la grave situación

PEKIN | ANSA

Más de 600 personas fueron puestas en cuarentena en Pekín después del descubrimiento de al menos ocho casos de infección con SARS, la enfermedad conocida como neumonía atípica, que causó la muerte de 800 personas en 30 países en 2003.

Dos mujeres contrajeron el virus de la enfermedad, mientras que la madre de una de ellas falleció el 19 de abril, probablemente a causa del síndrome respiratorio agudo (SARS).

Además, hay otros cinco casos que se consideran "sospechosos", y si se confirman sumarán ocho los casos confirmados en la capital china.

También en las otras provincias de China se están llevando a cabo rigurosos controles en vista de las vacaciones que comienzan el 1ro. de mayo, durante las cuales millones de personas se desplazarán, multiplicando así las posibilidades de difundir el virus.

Según Wu Jiang, director del Centro para las Enfermedades Efectivas de Pekín, "es remota" la posibilidad de que se pueda volver a producir una epidemia como la del año pasado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la llegada a China de un grupo de expertos que colaborarán con las autoridades sanitarias locales para hacer frente a la situación.

Un vocero de la OMS dijo que los casos que se verificaron en la capital "no representan una amenaza a la salud pública".

PICO MAXIMO. En 2003, cuando la epidemia alcanzó el pico máximo en la capital, fueron puestas en cuarentena más de 30 mil personas.

La cuarentena dura dos semanas, el tiempo máximo que el "coronavirus" responsable de la neumonía atípica emplea para activarse en el organismo.

Entre las personas sometidas a la cuarentena, 28 de ellas son empleados del Centro para las Enfermedades Efectivas y 180 del Instituto para la Investigación Virológica, donde según trascendió se originaron los casos que se verificaron estos días.

La primera víctima del SARS —actualmente curada— es una enfermera de Anhui que en marzo frecuentó durante algunos días el laboratorio. La joven de 28 años que se enfermó de SARS fue ingresada en el hospital de Jaingong, donde trabaja la segunda víctima. La madre de la primera paciente murió el 19 de abril tras haber contraído una pulmonía, pero hasta ahora ese deceso no fue atribuido al SARS.

Las autoridades sanitarias están preocupadas porque se empleó demasiado tiempo para descubrir que la joven enfermera había contraído el virus.

En efecto, durante su estadía en el laboratorio de Pekín, la joven viajó varias veces en tren a su ciudad natal.

Los diarios chinos publicaron una lista de los trenes tomados por la joven y pidieron a todos aquellos que pueden haber estado en contacto con ella que se sometan a los controles.

Ciento cuarenta personas que tuvieron contactos con la enfermera están "en observación".

Hong Kong: dura advertencia de Pekín

HONG KONG

China advirtió a Estados Unidos y Gran Bretaña que no se entrometan en sus asuntos, ante su negativa de permitir una democracia plena en Hong Kong.

"Somos chinos", destacó el martes el ministro de Relaciones Exteriores Li Zhaoxing a periodistas en Shanghai, después que Washington y Londres criticaron a Pekín por impedir las reformas políticas.

"¿Han entendido claramente? Hong Kong es de China. ¿Creen que Hong Kong era democrática bajo el dominio británico? ¿Estados Unidos expresó alguna preocupación? No. ¿Por qué no se fijan que aplican una ley para unos y otra para otros?", se quejó.

La comisión legislativa de mayor poder en China emitió una orden el lunes de que los ciudadanos de Hong Kong no podrán elegir a su líder democráticamente para suceder al impopular jefe del ejecutivo Tung Chee-hwa en 2007.

DESAFIO. Pekín dijo también que se permitirá a Hong Kong elegir directamente sólo algunos, y no todos, legisladores en el 2008.

Los ciudadanos de Hong Kong, que desean un sistema político democrático para el territorio, han respondido con una mezcla de desafío y resignación.

Grupos de estudiantes quemaron un ejemplar de la constitución de Hong Kong, titulada la Ley Básica. Legisladores prodemocráticos corearon lemas y desplegaron una pancarta antes de abandonar una reunión con un importante funcionario legislativo chino.

El diario The Standard lamentó ayer lo que calificó de "un día triste para China". El Departamento de Estado norteamericano expresó su desacuerdo con Pekín, señalando que la confianza internacional en Hong Kong se basa en su respeto de la ley y un alto nivel de autonomía. AP

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